Uno de los baremos para medir la igualdad en las empresas según la Fundación Woman Forward es el número de mujeres SEO.

La Unión Europea (UE) está al menos a 50 años de conseguir la igualdad de género total, a pesar del progreso en esta materia en algunos países miembros. Así de contundente es el informe anual del Instituto Europeo de Igualdad de Género (EIGE, en inglés) publicado este martes.

El análisis se basa en el Gender Equality Index (GEI) 2024, es decir, en el indicador anual con el que mide el avance de los 27 estados miembro de la Unión Europea a partir de medir seis ámbitos clave. Esto son el laboral, el económico, educación, tiempo, poder y salud, además de un seguimiento específico de la violencia machista.

No obstante, y a pesar de que no es nada halagüeño ese dato del medio siglo que necesitan las europeas para que sus derechos se equiparen al de los hombres, hay datos esperanzadores, al menos para las españolas.

España la cuarta en igualdad de Europa

En la cuarta posición de la tabla, pero con retrocesos

Así las cosas, el GEIE vuelve a situar a España como uno de los países más adelantados de la Unión Europea en igualdad entre mujeres y hombres. Y tras ese análisis pormenorizado, le otorga una puntuación de 70,9 puntos sobre 100, lo que confirma que nuestro país está por encima de la media comunitaria, que alcanza 63,4 puntos.

En la tabla general, nuestro país se encuentra en cuarto lugar por detrás de Suecia, Francia y Dinamarca, y a 7,5 puntos por encima de la media. Nuestro país escala posiciones en áreas donde tradicionalmente mostraba debilidades, mientras retrocede en otras que eran fortalezas históricas.

España cuarta en igualdad de Europa
Una mujer se somete a una mamografía (Foto: Ep)

La mejor, la relacionada con la salud, donde obtiene 86,2 puntos, la misma que la media europea, reflejando un acceso generalizado a servicios sanitarios, buena esperanza de vida y hábitos saludables. Ahora bien, en este apartado, el informe alerta sobre desigualdades persistentes para mujeres con bajo nivel educativo y el estancamiento de algunos avances en salud mental y reproductiva.

Retroceso de casi 4 puntos

En cuanto a los peores datos, España los obtiene en los parámetros definidos como conocimiento y tiempo. Para nuestros país resaltan como desafíos pendientes y persistentes, según el índice.

Por ejemplo, en el primero, España registra un retroceso de 3,6 puntos respecto a 2020 (de 59,3 a 55,7) reflejando que, aunque más mujeres acceden a la educación superior, siguen concentradas en carreras tradicionalmente feminizadas como educación, salud o trabajo social. Y ello limita sus oportunidades de liderazgo y, consecuentemente, de salarios altos.

España cuarta en igualdad de Europa

El ámbito del tiempo no se ha producido ningún avance, pero tampoco ningún retroceso desde el último informe de 2020 (74,1 puntos). Igual que entonces, ahora las mujeres dedican más horas a cuidados y tareas domésticas no remuneradas, un factor que reduce la igualdad efectiva en empleo y participación en decisiones estratégicas.

Poder, el gran avance

Es en el ámbito del poder, el parámetro que mide la participación de las mujeres en cargos políticos y puestos de decisión, es donde España ha registrado el mayor progreso. Ha pasado de una puntuación general en este apartado de 43,9 puntos a 66,6, lo que supone un aumento de 22,7 puntos desde 2020 y a colocarse en el quinto puesto en la UE.

Solo Suecia (80,3) y Francia (72,5) superan a España en este sector, donde la media europea es de 40,5 puntos, evidenciando el liderazgo español en representación femenina.

Dinero y trabajo: avances moderados

Ese mismo progreso se ha producido en el ámbito del dinero, aunque para apreciar el avance hay que a 2010. Desde entonces, España ha avanzado 6,3 puntos, aunque sigue existiendo una brecha salarial significativa. Es decir, las mujeres deben trabajar 15 meses y medio para ganar lo mismo que un hombre en 12 meses.

Este “trimestre fantasma”, como lo denomina EIGE, impacta, lógicamente, en ingresos, pensiones y autonomía económica. Además, las mujeres jóvenes, migrantes o con bajo nivel educativo pueden llegar a cobrar hasta un 50% menos que sus homólogos masculinos.

España cuarta en igualdad de Europa
La conciliación, a debate

En cuanto al apartado del trabajo, también hay mejoras en lo referente a la participación femenina, pero persisten limitaciones. Y eso se debe a que pocas mujeres alcanzan puestos directivos y las carreras se ven condicionadas por la maternidad, mientras los hombres suelen experimentar impulso profesional adicional.

Menos violencia machista que en Europa

Por último, el índice del EIGE también observa la situación con respecto a la violencia contra las mujeres. Según el mismo, en España, el 28% de las mujeres ha sufrido violencia física y/o sexual por cualquier agresor desde los 15 años. Esto es 3 puntos porcentuales menos que la media del 31% existente en el cómputo global de los 27 de la UE.

Ahora bien, las consecuencias sobre la salud de este tipo de violencia afecta al 51% de las mujeres que la han sufrido desde los 15 años y, aproximadamente, el 24% de las mujeres españolas que la han experimentado no se lo ha contado a nadie.