La música suena en cada esquina de América Latina, pero durante la última década también ha sonado en las calles como grito político. El periodista español Juan Carlos Gomi lo vivió en primera persona durante sus más de seis años en Bogotá (Colombia), en 2020, que coincidieron con la ola de movilizaciones feministas del momento.
De aquella experiencia nace el libro ‘Latinas. El nuevo poder musical‘ (Sílex, 2026), un ensayo que conecta la evolución de la música latina con la revolución feminista en la región.

Las marchas ‘Ni una menos’
Gomi llegó a Colombia en un momento marcado por las marchas de ‘Ni una menos‘, las protestas a favor del aborto en Argentina, las movilizaciones contra los feminicidios en México o el estallido social en Chile y Colombia. En ese contexto, observó cómo canciones como ‘Canción sin miedo’, de la cantante y activistas mexicana, Vivir Quintana, o el himno performativo ‘Un violador en tu camino’, del colectivo chileno Las Tesis, se convertían en herramientas de denuncia colectiva.
“En una sociedad tan machista como la latinoamericana, la gente empieza a decir ‘basta’”, explica el autor en una entrevista con EFE. Y añade: “La música ha sido el vehículo de la revolución feminista en América Latina”.

Dos mujeres latinas en una ‘Super Bowl’
El libro arranca con una escena simbólica y que tiene que ver con la actuación de Shakira y Jennifer López en la Super Bowl de 2020. Para Gomi, fue un momento clave porque, por primera vez, dos mujeres latinas protagonizaban uno de los escenarios más vistos del planeta durante el intermedio. “Fue significativo”, señala, y lo utiliza como punto de partida para analizar el peso global de estas artistas.
A partir de ahí, el ensayo explora las tensiones a las que se han enfrentado muchas cantantes latinas, obligadas durante años a adaptarse a la industria anglosajona —cantando en inglés o proyectando una “latinidad de telenovela”— y, al mismo tiempo, expuestas a situaciones de acoso e incluso violencia sexual. Gomi subraya que, aunque no ha existido un fenómeno equiparable al #MeToo de Hollywood, “poco a poco se va descubriendo” una realidad estructural de abusos en la industria musical.
En ‘Latinas’, Gomi denuncia la hipersexualización obligada de las artistas por la industria musical anglosajona, a las que estigmatiza por ello.
El autor también aborda la hipersexualización de las artistas, cuestionando los prejuicios que penalizan la libertad sexual femenina. Recoge, por ejemplo, la reflexión de la cantante brasileña Anitta sobre el derecho de las mujeres a ser sexys y expresarse sin ser juzgadas. “Si ella disfruta, mal, es una puta”, resume Gomi, denunciando un estigma que considera “absurdo, machista, retrógrado y puritano”.
Las referentes olvidadas
Uno de los ejes centrales del libro es, precisamente, la importancia de los referentes. Frente a una historia cultural dominada por figuras masculinas, Gomi reivindica a pioneras como Carmen Miranda, La Lupe, Mercedes Sosa o Chavela Vargas, así como a otras menos reconocidas, como Glorimar ‘Glory’ Montalvo, cuya voz marcó algunos de los grandes éxitos del reguetón.
También recuerda que canciones icónicas como ‘Bésame mucho’ o incluso ‘Despacito’ (Erika Ender) fueron compuestas por mujeres, pese a que ese dato suele pasar desapercibido.

En este recorrido, el autor lanza una afirmación que rompe tópicos: “El reguetón encontró su lado femenino antes que el rock”. Mientras el rock permanecía como un espacio “masculinizado y rancio”, las mujeres lograron abrirse camino antes en los géneros urbanos.
Auge de las mujeres latinas en la industria
Más allá de los nombres propios, ‘Latinas’ reivindica el valor de la música latinoamericana en su conjunto, históricamente infravalorada en España. Gomi apunta a este respecto a un “problema generacional” ligado a la influencia cultural anglosajona, aunque reconoce que el panorama ha cambiado, ya que hoy, los artistas latinos dominan las listas de éxitos globales.
‘Latinas’ reivindica el valor de la música latinoamericana en su conjunto, históricamente infravalorada en España.
Aunque insiste en que América Latina no es un bloque homogéneo, el periodista identifica un patrón común en tanto en cuanto observa el auge de artistas mujeres que no solo triunfan en la industria, sino que también funcionan como motor de cambio social. “En muchos casos han sido la banda sonora de una movilización”, concluye.
Con este libro, Gomi salda la “deuda” que sentía tras su regreso a España. Por un lado, contar la región desde una mirada cercana y, por otro, reconocer el papel decisivo de las mujeres en una transformación cultural que, al ritmo de la música, sigue avanzando.
