La Comunidad de Madrid ha puesto en funcionamiento un segundo Centro de Crisis 24 horas para asistir a mujeres víctimas de violencia sexual. Este nuevo espacio, situado en la capital, cuenta con cuatro habitaciones dobles y ocho plazas para que las mujeres y sus hijos puedan quedarse a dormir y recibir apoyo psicológico, jurídico y social.
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado hoy este nuevo dispositivo, un espacio que, desde su apertura en septiembre, ya ha atendido a 19 mujeres.
Este centro está disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, y ofrece alojamiento temporal a mujeres mayores de 16 años sin necesidad de haber interpuesto una denuncia. No hay un límite de tiempo para la estancia, ya que el objetivo es que las usuarias recuperen su independencia lo antes posible. «La reparación emocional va encaminada a recuperar una vida en normalidad», ha añadido Dávila.

Las mujeres que han sufrido agresiones sexuales pueden acceder al centro a través del teléfono 900 599 316, gestionado por la Comunidad de Madrid, o ser derivadas desde hospitales.
En el centro trabajan 27 profesionales, entre ellos psicólogos, educadores sociales y asesores jurídicos, quienes acompañan a las mujeres desde el primer momento y brindan un ambiente acogedor. Dávila ha elogiado el trato cercano que se ofrece a las víctimas, muchas de ellas en situaciones de alta vulnerabilidad.

La coordinadora del centro, Miriam Veral, ha explicado durante la visita que no existe un perfil específico entre las usuarias, aunque ha notado que muchas de las atendidas son jóvenes, incluso algunas con apenas 18 años. Hasta el momento, no se han recibido casos de menores de edad.
Desde la apertura del primer Centro de Crisis 24 horas en febrero de 2023, se ha asistido a 280 mujeres y 85 familiares, además de recibir más de mil llamadas telefónicas. Además, la Consejería de Familia cuenta desde 2009 con el Centro de Atención Integral a Mujeres Víctimas de Violencia Sexual (CIMASCAM).
Dávila también anunció planes para abrir otros centros en el futuro: uno para mujeres con discapacidad intelectual víctimas de violencia sexual y otro para aquellas que deseen abandonar la prostitución.
