Angie López, músico y compositora, en su estudio de grabación.
compositora, en su estudio de grabación.

Ángela López Fernández (43) es Angie Lófer y viceversa. La primera es pianista, cantante y compositora; es la cofundadora de la banda de rock ‘Rocking girls’, que actuará en Fuenlabrada el próximo 14 de marzo; la ambientadora musical del espectáculo de humor ‘Corta el cable rojo’ y la autora de ‘La hora de los gatos’. La segunda es inquieta, decidida, creativa hasta el agotamiento, madre y empresaria de, entre otros, el proyecto ‘eSong, díselo con música’.

Ambas forman un tándem perfecto que comenzó a fraguarse hace apenas 15 años cuando Ángela abandonó el periodismo y se quedó definitivamente sobre los escenarios como músico profesional. Un mundo en el que, a pesar de las apariencias, hay poca presencia de mujeres, reconoce, y las que hay, están «bajo una lupa mucho más grande que los hombres».

Angie Lófer posa para 'Ellas' en su estudio de grabación.
Angie Lófer posa para ‘Ellas’ en su estudio de grabación.

PREGUNTA: Voy al grano, Angie. ¿El mundo de la música es machista?

RESPUESTA: Pues hay machismo igual que en todas partes, aunque ser músico sea una profesión liberal. Sigue habiendo bastante división de género y, la verdad, es un debate bastante complejo que los músicos hablamos mucho. En general, hay muy poca presencia de mujeres en la industria; hay muy pocas productoras y hay poca presencia en los escenarios. Por el contrario, de un tiempo a esta parte parece que hay cierta moda en que muchos artistas lleven mujeres en la banda y que existan bandas de mujeres. Lo que tengo claro es que ser mujer no debería ser un condicionante para nada y que lo ideal sería que no hubiera bandas de chicos y bandas de chicas.

P.: Pero la presencia de mujeres es algo positivo, ¿no?

R.: Sin duda. Sobre todo, para dar visibilidad, porque aún hoy, cuando vamos de bolos, nos encontramos a gente en el público que nunca ha visto una mujer tocando el piano o la batería. En esos casos, te miran con una lupa mucho más grande y te exigen que toques mejor. Por ser mujer tienes que demostrar que tocas bien, mientas que a un hombre no se le exige tanto. Por ejemplo, con la banda ‘Rocking girls’ tenemos éxito no solo porque el espectáculo es muy bueno y potente, sino porque todavía hay gente que piensa que el rock and roll es cosa de hombres y llama la atención. Es curioso, porque no hay una división de salarios o cosas así, pero sí tienes que pelearlo todo más.

Angie López, músico profesional y compositora, durante un concierto.
Angie López, músico profesional y compositora, durante un concierto.

P.: Hablas de bolos y se me viene a la cabeza la conciliación…

R.: La mía es como, imagino, la de muchas madres separadas que trabajamos, es decir, haciendo malabarismos y Tetris con el tiempo. En mi caso, mi pobre hija se ha comido ensayos y escenarios por un tubo. Es lo bueno de mi trabajo, que puedo llevármela; también me permite trabajar en casa y, mientras frío un huevo con la niña en brazos, contesto correos, grabo y simultaneo tareas. Lo menos bueno, el horario de trabajo, porque mientras que la gente está de ocio, yo estoy trabajando.

P.: Si la conciliación es difícil en el mundo musical, la estabilidad laboral debe ser como un ideal, ¿no?

R.: A ver, yo tengo claro que en la música hay un peso muy importante de la estética y tengo muy presente si cuando sea más mayor, quizá ya no me llamen. Porque, al final, no quieren viejos sobre los escenarios. Por eso, yo trato de diversificar un poco y tener los huevos en distintas cestas. En mi caso, quizá porque tengo una creatividad desbordante, estoy siempre dándole vueltas a crear negocios y tengo varios proyectos empresariales en marcha. Por otro lado, todo lo que sea trabajar en casa, me gusta. Ojo, que me encanta salir a hacer conciertos y giras, pero llegará un momento en que necesite tener ‘plan b’ y en eso estoy ahora. Porque la vida de un músico no deja de ser la vida de un autónomo multiplicado y las cosas no están fáciles.

P.: Hace poco hablábamos con la directora de cine Almudena Carracedo y nos decía que estaba segura de que, tarde o temprano, en la industria cinematográfica española habrá un ‘metoo’. ¿Crees que ocurrirá en la musical?

R.: Ojalá. Ojalá que empezaran a salir nombres. Como en todos los sectores también ha habido historias en el mundo de la música. No conozco a ninguna mujer de ningún ámbito que no haya sufrido algún tipo de abuso alguna vez. No conozco a nadie que no le haya pasado y eso, para mí, es un 100 % de las mujeres. Es muy heavy, ¿eh? Y si somos madres de niñas, ni te cuento.

P.: ¿Es tu caso?

R.: Te diré que, si hubiera pasado por ciertas cosas, me hubiera ido mucho mejor. De todas formas, se sabe de historias de cantantes conocidos que son famosos por haber hecho abuso de poder con coristas y con artistas.

P.: ¿ Qué esperas de la música?

R.: El futuro me preocupa un poco. Me explico. Yo soy pro IA, me encanta la tecnología, pero me da miedo cómo está irrumpiendo en la música, porque está destruyendo mucho trabajo. Ahora, la IA compone canciones e imita el sonido de instrumentos, pero no es comparable con lo que hace un músico, un productor o un compositor. Son cosas que tienen mucho valor y, sin embargo, hay gente que piensa que saber tocar te viene del cielo, cuando detrás hay años y años de formación y de trabajo. Desgraciadamente, a la gente le vale lo que sale de la máquina y se está acostumbrado a escuchar música falsa. Es la educación de lo fácil. Ya casi es difícil recordar cómo suena un piano de verdad.

P.: Siempre nos quedará el directo.

R.: Uff, yo espero que sí y no se pierda, que la buena música siga por todas partes.