La acampada por la vivienda instalada en Sol ha despertado este domingo tranquila, tras los incidentes registrados anoche en las inmediaciones de la plaza protagonizada por colectivos de organizaciones de ultraderecha. La Policía Nacional detuvo a ultima hora de ayer a tres personas de varios de ellos en la calle de la Montera cuando intentaban llegar a la acampada, según confirmó la Delegación del Gobierno en Madrid.
Las tres habían participado en la concentración convocada por la plataforma Indignados por España en la calle de Alcalá, a la que se sumaron Núcleo Nacional y Democracia Nacional.

– DIEGO RADAMÉS – EUROPA PRESS
Más de 500 agentes para contencer a los ultras
Según EFE, los agentes de las Unidades de Intervención Policial mantuvieron embolsados en la alle Alcalá a los asistentes durante la protesta. Al terminar, hacia las 21.15 horas, varios grupos se dispersaron por distintas calles del centro y la tensión se trasladó a las vías que desembocan en Sol, adonde se dirigieron varios furgones antidisturbios. Montera, una de esas calles, fue el escenario de las tres detenciones.
La Policía también disparó pelotas de goma contra personas que intentaban llegar a Sol por la carrera de San Jerónimo y la plaza de Canalejas con cerca de 400 personas congregadas frente al Banco de España, según la Delegación del Gobierno.
Los asistentes corearon consignas contra el Gobierno central y contra la acampada, y reclamaron una vivienda «social y nacional» y «deportaciones masivas». Para evitar enfrentamientos, la Policía Nacional desplegó más de 500 antidisturbios, cerró los accesos a las estaciones de Metro de Sevilla y Banco de España y acordonó las calles adyacentes a la plaza.
Dentro del perímetro, las personas acampadas se organizaron para cerrar el perímetro de la acampada y respondieron con cánticos antifascistas como «No pasarán» y «Fuera fascistas de nuestros barrios».

Cerca de 1.300 tiendas que se extienden a Preciados y Arenal
La acampada ya no cabe en la Puerta del Sol. Las tiendas han llegado a las calles de Preciados y Arenal, y la policía pidió reubicar varias decenas para dejar paso a los servicios de emergencia. No existe un dato oficial de tiendas instaladas salvo la aportada por el Sindicato de Inquilinas que cifró el miércoles el número de tiendas en 1.248 el miércoles.
La acampada nació el 26 de septiembre, tras el desahucio de Maricarmen, una vecina del Retiro de 87 años. El sábado, la manifestación por la vivienda reunió en Madrid a 70.000 personas según la Delegación del Gobierno y a 500.000 según el Sindicato de Inquilinas. La marcha avanzó en cuatro columnas que confluyeron en Cibeles.
Ahora, el campamento encara su octavo día a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid se pronuncie sobre el desalojo que reclama el Gobierno de la Comunidad.
