La asamblea de inquilinas que se celebraba anoche en la Puerta del Sol se detuvo en seco. Las personas acampadas debatían la convocatoria de paro cuando llegó la noticia de que Maricarmen Abascal había muerto en el Hospital Gregorio Marañón. Maricarmen tenía 87 años y su desahucio, el 23 de septiembre, había encendido la protesta. La plaza guardó un minuto de silencio y lo cerró con un aplauso silencioso, con las manos en alto. Después llegaron las velas, los abrazos y la consigna que marcaría la noche: «Maricarmen vive, la lucha sigue».
Desde allí, sin convocatoria previa, cientos de personas echaron a andar hacia el Congreso de los Diputados, acompañadas por agentes de la Policía Nacional. En la carrera de San Jerónimo llegaron a reunirse alrededor de un millar. Varias furgonetas policiales cerraban el acceso a la Cámara y los agentes impidieron que se cruzara el perímetro.

Una vigilia improvisada
Sobre las 21.30 horas, la concentración guardó un nuevo minuto de silencio frente al Congreso y la rabia y duelo se mezclaron en los gritos de «No toleramos ni un desahucio más», «No son muertes, son asesinatos» y «Rentistas culpables, Gobierno responsable». Pasadas las diez, la calle seguía llena. A la misma hora, a las puertas de la que fue su casa en la calle Alcalde Sainz de Baranda, en Retiro, se acumulaban velas junto a un pequeño cartel en su memoria.
Con el paso de las horas, la rabia de los primeros momentos dio paso a una vigilia improvisada que se prolongó durante toda la noche. Frente al Congreso, los manifestantes se sentaron en el asfalto con velas encendidas y pancartas, y varios centenares de personas seguían allí, cantando y conversando en un ambiente ya más sereno.

En la Puerta del Sol, quienes se quedaron a custodiar las tiendas de campaña las rodearon con un cordón de velas e instalaron además dos puntos de recuerdo, uno frente a la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, y otro en la confluencia de Sol con la calle del Carmen.
El duelo de la noche se dirigió también contra quienes, a juicio de los manifestantes, dejaron que se consumara el desahucio. El Sindicato de Inquilinas, que comunicó el fallecimiento poco antes de las 20.30 horas, insistió en el legado de su lucha y en continuar con las presión social que se desencadenó tras el desahucio de la vecina de Retiro. Por ella, y por lo que significa, la organización mantiene la acampada y la huelga general por la vivienda convocada para el 11 de noviembre.
Sin minuto de silencio en el pleno
Tras conocer la noticia, los partidos Más Madrid y el PSOE-M pidieron abrir el pleno de hoy jueves en la Asamblea de Madrid con un minuto de silencio por Maricarmen. No obstante, el gesto necesitaba el acuerdo de las secretarías generales de los cuatro grupos, y el Partido Popular lo rechazó.
Una representante del grupo argumentó la negativa con un «Nosotros no lo vemos». Fuentes oficiales del PP madrileño explicaron que lamentan la muerte, pero que no contribuirán a lo que consideran una utilización política del caso.
Ante la negativa, el Grupo Parlamentario de Más Madrid ha convocado el minuto de silencio a las 9.45 horas en el atrio exterior del edificio de Vallecas, antes de que arranque la sesión.
