Renfe ha detectado la presencia de amianto en sus talleres de Fuencarral, que resultaron afectados la semana pasada por el temporal de fuertes vientos, y ha puesto en marcha trabajos para someterlo a una profunda limpieza y para la reparación de zonas del tejado afectadas.
Renfe Ingeniería y Mantenimiento tiene establecido un mecanismo de control en aquellos talleres identificados con cubiertas de fibrocemento, mediante la medición de fibras de amianto en el ambiente de forma periódica y cuya periodicidad se puede reducir ante condiciones climatológicas adversas.
Aumento de los niveles
En este marco, gracias a este mecanismo de control se ha detectado un aumento en los niveles, situándolos por encima de los habituales, derivado de los fuertes vientos registrados en toda la Península las semanas anteriores y que han afectado a su estructura.

Desde Renfe han apuntado que se ha puesto en marcha una profunda limpieza y reparación de la parte dañada en estos talleres donde se da servicio al material móvil asignado a las líneas C-2, C-7 y C-8 de la red de Cercanías de Madrid.
Riesgo de exposición
Sigue así lo contemplado en el Real Decreto 396/2006, que determina las actividades que pueden presentar un riesgo de exposición al amianto o a materiales que lo contengan. Según el mismo, la evaluación de riesgos debe incluir la medición de la concentración de fibras de amianto en el aire del lugar de trabajo y su comparación con el valor límite establecido, de manera que se determine la naturaleza y el grado de exposición de los trabajadores.
Como consecuencia del cierre de este taller de Fuencarral, los operarios de este centro de trabajo han sido dirigidos a los talleres de Villaverde, Cerro Negro y al turno de tarde del fin de semana. Por otro lado, el mantenimiento de los trenes de la serie 449, de media distancia con motor diésel, se realizará en León.
