Destinarán 1,2 millones de euros para estos investigadores

REGIONAL/ 25 NOVIEMBRE 2020/ La Comunidad de Madrid ha aprobado destinar 1,2 millones de euros para prorrogar los contratos de duración determinada de personal investigador, que se tratan de ayudantes de investigación y técnicos de laboratorio del año 2017, así como ayudantes predoctorales y posdoctorales del año 2018.

Según ha explicado el vicepresidente regional, Ignacio Aguado, a través de este programa de ayudas, estiman que se llegará a subvencionar un total de 98 prórrogas de contratos de duración determinada.

El vicepresidente regional, Ignacio Aguado.

Los beneficiarios de las ayudas serán las entidades a las que les fue concedida una subvención en las convocatorias de ayudas citadas anteriormente para la contratación de los investigadores.

Esto es, universidades públicas o privadas con sede en la Comunidad de Madrid; hospitales públicos y privados, así como entidades e instituciones sanitarias públicas y privadas vinculadas o concertadas con el Sistema Nacional de Salud que desarrollen actividad investigadora y tengan su sede en la Comunidad de Madrid.

También se incluyen los organismos y centros públicos de investigación con personalidad jurídica propia dedicados a la investigación con sede en la Comunidad; las fundaciones, públicas o privadas, que desarrollen actividad investigadora con sede en la región; y las fundaciones de los Institutos Madrileños de Estudios Avanzados (IMDEAs).

Duración de prórroga equivalente a estado de alarma

Por lo que respecta a la duración de las prórrogas, con carácter general, será como máximo equivalente a la duración del Estado de alarma y de sus prórrogas. Asimismo, establece que la financiación de los costes laborales y sociales derivados de las prórrogas le corresponde a los órganos, organismos o entidades convocantes de las ayudas con cargo a las cuales se celebraron los contratos.

En la situación actual de crisis sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19, el Gobierno regional ve “necesario” asegurar que el tejido investigador “no se resiente”.