Voluntarios y trabajadores de toda la Comunidad se han concentrado para reclamar mayor protección humanitaria 

REGIONAL / 19 ENERO 2017 / Tras el ataque aéreo sufrido esta pasada semana en un campo de personas desplazadas en la ciudad de Rann (Nigeria) en el que seis voluntarios de Cruz Roja fallecieron, las sedes de la organización han guardado esta mañana al mediodía un minuto de silencio en honor a las víctimas, con el que voluntarios y trabajadores de toda la región han pedido mayor protección para la misión humanitaria.

La entidad ha trasladado, a través de un comunicado, su conmoción por los fallecimientos de civiles y colaboradores en el país africano.

Para el presidente de Cruz Roja Española, Javier Senent, “es inaceptable que tantos civiles hayan sido asesinados y heridos. Los trabajadores y voluntarios humanitarios deben ser capaces de operar con seguridad y poder prestar asistencia vital donde sea necesario, sin temor a perder sus vidas. Las partes en el conflicto deben cumplir con sus obligaciones bajo el derecho internacional humanitario para asegurar que los civiles no sean afectados por las hostilidades”.

“Los seis trabajadores de Cruz Roja estaban en Rann como parte de una operación humanitaria para distribuir comida a más de 25.000 personas desplazadas. Horas después del ataque aéreo del martes, un equipo quirúrgico del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) se desplegó en Rann, mientras otro equipo quirúrgico del CICR en Maiduguri se desplegó para apoyar al Ministerio de Salud”, explica la organización, “el equipo de Rann evaluó alrededor de 100 pacientes, mientras que 9 pacientes en un estado crítico fueron evacuados por helicóptero a Maiduguri el martes. Alrededor de 90 pacientes permanecen en Rann, de los cuales 46 están gravemente heridos y necesitan ser evacuados a Maiduguri con urgencia”.