La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha salido al paso esta mañana de las recriminaciones que durante la última semana ha recibido por la gestión que realizó durante la pandemia del Covid-19 en las residencias de ancianos.
La jefa del Ejecutivo regional ha arremetido contra la «inhumana» y «excéntrica» izquierda por reabrir el debate de los mayores que perdieron la vida en residencias durante la primera ola de la pandemia tras la publicación de las actas levantadas por la Policía Municipal de Madrid.
«En Madrid se hizo lo imposible para salvar cada una de las vidas», ha recalcado Ayuso además de insistir, como ya hizo el pasado jueves en la Asamblea de Madrid, en que el traslado de los enfermos a hospitales tampoco «garantizaba la salud» en aquellos momentos.

Durante el pleno celebrado el jueves, la presidenta regional señaló que «había muertos en todas partes: en casas, hospitales, residencias… estaba todo colapsado. Mucha gente mayor cuando iba a los hospitales también fallecía porque cuando una persona mayor estaba gravemente enferma no se salvaba en ningún sitio«. Estas palabras han desatado un alud de críticas a las que ha respondido hoy Ayuso durante el acto celebrado por Nueva Economía Fórum.
«El traslado de los enfermos no garantizaba la salud»
Ella misma ha sacado esta mañana el tema porque, como «es sabido», no rehúye «los debates» y mucho más cuando lo que se está diciendo es «un insulto a la verdad» cuando tantos profesionales «trabajaron hasta la extenuación» durante el Covid.
Ante el «debate abierto por la izquierda», la presidenta regional ha criticado que esta cuestión solo se haya planteado en Madrid «por el hecho de haber perdido 19 veces ante los tribunales. La izquierda judicializa la política y, cuando pierde ante el juez, se echa al monte».
Ayuso ha recalcado que «en Madrid se hizo lo imposible por salvar cada una de las vidas de los mayores, quienes, como en todas partes, fallecieron en residencias, en domicilios y en hospitales». «El traslado de los enfermos no garantizaba la salud. Además, los traslados, que fueron miles, eran decididos por médicos y geriatras, no por políticos como se está diciendo. Mienten«, ha sentenciado.

Ayuso ha criticado que la izquierda y el Gobierno de Sánchez comenzaron «por no reconocer el esfuerzo que se hizo en Madrid», después les acusaron «de negligencia, extremo que están negando todos los jueces» y hoy «en esa carrera hacia la excentricidad, están a un paso de acusarnos de genocidio«, al que no va a «tolerar».
La petición de la ministra de Sanidad, Mónica García, «de investigar los fallecimientos en Madrid, y no en toda España, es, simplemente, una rabieta de alguien que ha perdido en las urnas y ha huido de la Asamblea de Madrid», opina Ayuso. Lo mismo sucede, a su juicio, con el «resto de la izquierda»: «no soportan» que los madrileños les dieran en las urnas «casi tres veces más escaños que a cualquiera de ellos».
«La izquierda es inhumana, no tiene corazón y es excéntrica»
«He llegado a oír», ha continuado la presidenta regional, «que nuestros mayores fallecieron acompañados en los hospitales y abandonados en las residencias. O que se elegía entre dejar vivir o morir según el volumen de sus carteras. No se puede caer más bajo. Eso es un insulto a las personas fallecidas, a sus familiares y a los profesionales».
A su parecer, «la izquierda tiene la concepción de que las residencias de mayores son lugares donde las familias llevan a sus mayores para abandonarlos y que en esos centros nadie les cuida» y lo considera «una falsedad que no tiene nombre».

En este sentido, Ayuso ha subrayado que «para los residentes de esos centros, las residencias son su hogar, no un lugar de abandono», «donde los profesionales les quieren y les cuidan como no se pueden llegar a imaginar». Así, ha incidido en que «el virus ha hecho mucho daño en Madrid, España entera y todo el mundo».
«La izquierda no abre este debate porque crea que se pudieron evitar las muertes. Ellos eran los responsables de las residencias y no hicieron nada. Ni siquiera nos dejaron comprar mascarillas durante las primeras semanas. Ni cerraron Barajas. Ni nos preguntaron cómo ayudar. Ni nos tendieron la mano», ha subrayado, al tiempo que ha indicado que la izquierda «abre este debate porque es inhumana, no tiene corazón y es excéntrica». Frente a esto, ha defendido «Madrid es fortaleza y alegría».
