El Sindicato de Inquilinas de Madrid no se conformará con un decreto a medias. Su portavoz, Alicia del Río, exigió este lunes que el Consejo de Ministros apruebe el martes el llamado ‘decreto Maricarmen’ «íntegramente», y dejó claro que la línea roja en sus exigencias son los contratos de alquiler indefinidos, con renovación automática. «No vamos a consentir que se nos den migajas ni medidas vacías», advirtió.
Del Río compareció a las 14:00 en la acampada de la Puerta del Sol, ante numerosos medios nacionales e internacionales y con las tiendas de campaña como telón de fondo, frente a la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Desde allí lanzó un mensaje directo al socio mayoritario del Gobierno: «Que el PSOE mañana sea valiente», porque sino, «porque si no, quiere decir que nos están gobernando los buitres, que este gobierno que se dice progresista sigue legislando a favor de los buitres».

Un decreto que ha salido del cajón por la presión popular
La portavoz atribuyó a la movilización el hecho de que el Ejecutivo tenga hoy un texto sobre la mesa que, según explicó, antes «estaba todo en un cajón». Ahora, insistió, «existe un real decreto con medidas que mejoran la vida de las inquilinas» y dejó claro que esa conquista parcial es la prueba de que el «poder popular» puede mover las cosas.
Por otro lado, la portavoz rechazó que la renovación automática sea una propuesta radical. La calificó de «medida de mínimos» y recordó que ya se aplica en otros países, como Inglaterra o Alemania, a la que se refirió como la primera economía de Europa. También puso cifras al esfuerzo de quienes alquilan, que según denunció destinan ya la mitad de su sueldo o más a pagar a los caseros. «No pueden tirarnos como ratas, no les puede salir gratis», afirmó.
En este sentido, el mensaje al Gobierno fue una disyuntiva sin matices, porque Del Río sostuvo que hay fuerzas suficientes en la izquierda parlamentaria para sacar adelante el decreto completo. Y planteó la votación del martes como una prueba de fuego para un Ejecutivo que se define progresista.
Del Río enmarcó la fecha del martes como «la primera batalla», ya que el decreto deberá convalidarse en el Congreso en el plazo de un mes, y definió el momento actual como «un punto de no retorno».
Movilizaciones y presión en otras ciudades
La presión para que se aprueba, anunció, no se limitará a Madrid. El sindicato mantendrá la acampada y extenderá las convocatorias a otras ciudades hasta el martes. Aun así, Del Río enmarcó esa fecha como «la primera batalla», ya que el decreto deberá convalidarse en el Congreso en el plazo de un mes, y definió el momento actual como «un punto de no retorno».
En este punto, comparó la lucha por la vivienda con la conquista de los derechos laborales en el siglo pasado y la llevó al terreno ético: «Esto es una cuestión de moralidad y de decencia», advirtió.
Una acampada «estable»
Preguntada por el futuro de la acampada, la portavoz evitó fijar un calendario más allá del martes y aseguró que el sindicato irá comunicando sus próximos pasos. Sobre la posibilidad de que las autoridades municipales ordenen el desalojo, ya que el alcalde se reunía ese mismo día con su equipo de gobierno, reconoció que desconocen qué hará el Ayuntamiento. Por ahora, afirmó, la acampada está «estable» y sin incidencias. Y a la pregunta de si tienen miedo, respondió que allí solo hay «esperanza y lucha».

Del Río también fue preguntada por la presencia de agitadores en el campamento y por un incidente en el que se vio implicado el activista ultra Bertrand Ndongo, tras el cual una persona anunció que presentaría denuncia.
La portavoz explicó que conoció los hechos mientras estaba en un plató, que cree que la afectada se encuentra bien y que, si quiere denunciar, «por supuesto que denuncie». Añadió que cualquiera que acuda a provocar será sacado del lugar, como ocurrió esa misma mañana.
