La Comunidad de Madrid comenzará este verano las pruebas de circulación de los nuevos trenes automáticos que prestarán servicio en la Línea 6 de Metro, la más utilizada de toda la red, con el objetivo de que entren en funcionamiento a lo largo de 2027, una vez concluyan las obras de remodelación de la conocida como Circular.
La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado este lunes el primero de los 48 nuevos convoyes que formarán parte de esta flota, asegurando que el suburbano madrileño “sigue creciendo al compás de esta región trepidante”. La inversión destinada a este proyecto supera los 531 millones de euros.

Más capacidad y trenes cada dos minutos
Los nuevos trenes permitirán incrementar hasta un 70% la capacidad de transporte de la Línea 6 y reducir las frecuencias de paso hasta dos minutos, situando, según el Gobierno regional, a Metro de Madrid “entre los más avanzados del mundo”.
Cada convoy contará con seis coches, más de 109 metros de longitud y capacidad para 1.385 viajeros, un 17% másque los actuales. Además, alcanzarán una velocidad máxima de 110 kilómetros por hora, un 33% superior, y reducirán el consumo energético en un 20%.

Las primeras pruebas serán de noche
Los ensayos comenzarán en horario nocturno y sin viajeros en tramos de las líneas 10, 11 y 12, inicialmente con un maquinista a bordo para comprobar el funcionamiento de los sistemas de seguridad, comunicaciones y señalización. Posteriormente, cuando finalicen las obras de remodelación, las pruebas se trasladarán a la propia Línea 6, donde los trenes ya circularán de forma automática.
La presidenta ha asegurado que la automatización no supondrá la eliminación de puestos de trabajo, ya que los maquinistas recibirán formación y podrán reforzar el servicio en el resto de la red de Metro.
Adaptación de las estaciones
Paralelamente, Metro continúa con la adecuación de los andenes de las 28 estaciones de la Línea 6, una actuación valorada en 8 millones de euros que permitirá instalar las futuras puertas automáticas, mejorar la accesibilidad y eliminar el desnivel entre el tren y el andén. Los trabajos se desarrollan exclusivamente en horario nocturno para minimizar las molestias a los viajeros.
