La Comunidad de Madrid entregará los datos de los cribados del cáncer de mama, colorrectal y de cérvix, tras alcanzarse un consenso entre el Ministerio de Sanidad y las autonomías para definir tres indicadores básicos y evitar el uso político de este asunto.
La consejera madrileña de Sanidad, Fátima Matute, ha aplaudido el acuerdo alcanzado en el pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), donde se ha pactado que este jueves se reúnan los técnicos y directores generales de Salud Pública para consensuar los tres indicadores principales: tasa de detección, cobertura y participación.

“Queremos asegurar a la población que los cribados son una herramienta sólida, instaurada en España desde hace mucho tiempo”, ha subrayado Matute, recordando que el cribado de mama lleva 25 años en marcha en Madrid.
“No se puede agitar a la población ni crear desconfianza”
Matute ha celebrado también que el Ministerio, con Mónica García al frente, se haya comprometido a “no participar en el circo mediático” que, según ha denunciado, ha generado miedo innecesario en la población.
La consejera ha destacado la importancia de “hablar más de salud que de enfermedad”, centrando los esfuerzos en nuevos cribados como el de cáncer de pulmón, actualmente en fase de evaluación por parte del Ministerio.

“Beneficiar a nuestro mayor tesoro, que es la sanidad, pasa por buscar el consenso, aplicar metodología y mejorar con datos reales”, ha resumido.
Las comunidades del PP ceden y colaborarán
Por su parte, la ministra Mónica García ha confirmado que las comunidades gobernadas por el PP, incluida Madrid, han recapacitado y aceptado entregar los datos de los programas de cribado.
“Celebro que hayan decidido colaborar para devolver la confianza a la ciudadanía, preocupada por la negligencia ocurrida en Andalucía”, ha señalado García tras la reunión.
Desde la Consejería madrileña han insistido en que los datos se compartirán una vez estén definidos los tres indicadores comunes, subrayando que la Comunidad nunca ha ocultado la información, ya que los datos “son públicos y están disponibles en la Memoria del Sermas”.
