Un equipo multidisciplinar del Hospital General Universitario Gregorio Marañón ha desarrollado un protocolo clínico estructurado que mejora la indicación y retirada de los filtros de vena cava inferior, incrementando la calidad asistencial sin aumentar las complicaciones asociadas.

Una “red de seguridad” frente a los coágulos
Los filtros de vena cava inferior son dispositivos que se implantan en el abdomen para interceptar coágulos procedentes de las piernas antes de que alcancen los pulmones. Según explica Francisco Galeano, médico internista del centro, estos dispositivos “están indicados en situaciones muy concretas, principalmente en pacientes con trombosis venosa profunda o embolia pulmonar reciente que no pueden recibir tratamiento anticoagulante”.
Tres servicios implicados en el nuevo protocolo
El protocolo ha sido desarrollado de forma conjunta por la Sección de Radiología Vascular e Intervencionista, la Unidad de Enfermedad Tromboembólica Venosa de Medicina Interna y la Sección de Hemostasia de Hematología y Hemoterapia del hospital. Establece criterios claros para la indicación, el seguimiento y la retirada de los filtros, con revisiones periódicas que determinan el momento óptimo para quitárselos al paciente.
