La Comunidad de Madrid, con la presidenta Isabel Díaz Ayuso al frente, sigue en el empeño de Ayuso en que la universidades públicas se financien en función de objetivos, a pesar de las movilizaciones de las últimas semanas y de las discrepancias mostradas por los propios rectores madrileños.
El consejero de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Emilio Viciana, ha vuelto a defender este lunes la financiación por objetivos en las universidades pública adaptando el modelo a cada centro y a su idiosincrasia.
«Yo creo que es importante explicar que nunca ha existido un modelo de financiación en las universidades públicas madrileñas«, ha explicado el consejero en los Desayunos Madrid de Europa Press, donde ha recordado que se articula a través de unas subvenciones nominativas que se conceden a las universidades públicas madrileñas y que se gestionan por parte de los propios centros atendiendo a sus necesidades.
Considera que ahora, algo en lo que se está trabajando en la que será la nueva ley de universidades a nivel regional, se apostará por «un sistema y un modelo que hasta ahora no ha existido». «Desde la Consejería hemos hecho un esfuerzo muy importante de análisis, algo que no se había hecho hasta ahora porque era muy difícil conseguir todos los datos y toda la información y proceder a un análisis exhaustivo de todos esos datos», ha reivindicado.

Ligar la financiación de las universidades públicas a los objetivos
Se apuesta, de esta forma, por una financiación básica para el sostenimiento y el funcionamiento regular de las universidades públicas; una financiación por necesidades específicas, que está destinada a proyectos concretos como nuevas infraestructuras o la reparación o reforma de otras infraestructuras antiguas; y la «gran novedad» de la financiación por objetivos.
«Lo que queremos es poder recoger una serie de objetivos que sean buenos para la Comunidad de Madrid y para los madrileños pero que también sean buenos para las universidades públicas. Cada universidad pública es distinta, cada una tiene una situación diferente desde muchos puntos de vista, algunas apuntan más por la investigación, otras apuntan más por la docencia, todo esto lógicamente tenemos que verlo con una capa de personalización que permita adaptar esa financiación a cada universidad», ha expresado Viciana.
Se ha referido, en concreto, a la Universidad Complutense, que tiene «una situación complicada económicamente». «No vamos a dejar caer a la Universidad Complutense, vamos a estar a su lado, vamos a asistirles y al mismo tiempo vamos a seguir trabajando en este nuevo modelo de financiación para que una situación como esta no llegue a volver a repetirse nunca», ha asegurado.

Mayor colaboración con el mundo empresarial
Sobre la posibilidad de que entidades privadas financien las universidades públicas, el consejero ha señalado que actualmente los presupuestos de las universidades públicas ya cuentan con una parte de financiación importante, precisamente en torno a un 30%, que no viene la Comunidad de Madrid sino «de otras fuentes que pueden ser tanto públicas como privadas».
«Nosotros lo que queremos es fomentar y potenciar que esas fuentes de financiación adicionales a las de la Comunidad de Madrid se puedan seguir utilizando de una forma segura y creativa por parte de las universidades públicas, al mismo tiempo que consideramos que una colaboración con el mundo de la empresa, con el mundo privado por parte de la universidad es muy positivo», ha aseverado.
La pasada semana cientos de personas se manifestaron para mostrar su malestar por la «asfixia económica» que sufren las universidades públicas y que temen que se agrave con la nueva ley de universidades regional, la Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (LESUC), de la que hasta ahora solo se conoce un borrador y que el Gobierno regional está negociando con los rectores.
