La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha pedido mediante un comunicado enviado a la prensa que la tasa de residuos que todos los consistorios están obligados a aprobar en los próximos meses, el llamado ‘basurazo’, no suponga un gasto extra para las familias, especialmente para las que tienen rentas más modestas.
El próximo 10 de abril termina el plazo para que todos los ayuntamientos de España adopten la nueva tasa de basura finalista y diferenciada del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Es lo que ya se conoce como ‘basurazo’ y viene impuesto por las directivas europeas para reducir los vertidos.

«Por desgracia, estamos ante un nuevo impuesto que en buena medida es fruto de la desastrosa gestión de residuos de los últimos 30 años en España y en nuestra comunidad autónoma», explican desde la FRAVM.
Y es que, según señalan, «nuestros gobernantes llevan décadas sin hacer los deberes que marca la Unión Europea» y que le han recordado sus tribunales en diferentes sentencias. El «desentendimiento» de las administraciones locales, regionales y estatal ha provocado «toda clase de problemas graves» de contaminación de suelos y acuíferos, con «elevadas y descontroladas» emisiones de metano y otros contaminantes a la atmósfera, lo que ha acarreado reclamaciones de la Unión Europea y sanciones importantes.
Propuestas para hacer frente al ‘basurazo’
Ahora, ante la entrada en vigor del ‘basurazo’, la FRAVM propone una serie de cuestiones encaminadas a que no suponga un gasto extra para los vecinos.
El organismo ciudadano apunta que la implantación de la nueva tasa debe ir acompañada de reducciones equivalentes en el IBI, el impuesto que la mayor parte de ayuntamientos madrileños usa para sufragar la recogida y tratamiento de residuos. «No hacerlo supondría un gasto extra para la vecindad de no menos de 150 euros anuales sin una contrapartida justa», señalan.

Además, la Federación Vecinal, que hoy agrupa a 301 entidades de toda la comunidad que suman unos 200.000 socios y socias, defiende la incorporación en el reglamento de la nueva tasa de instrumentos de progresividad fiscal, contemplando exenciones totales o parciales para las rentas más bajas.
«Habida cuenta de que todos los estudios que relacionan renta con generación de residuos nos dicen que a mayor renta, mayor generación de residuos, no debería ser muy difícil establecer la necesaria progresividad fiscal en la tasa», esgrimen.

En este documento, en el que FRAVM analiza el origen, razón de ser y consecuencias de la nueva tasa y explica sus propuestas, el organismo ciudadano también sugiere la creación de una tasa turística para el municipio de Madrid que podría ser parte de la pretendida Ley de Capitalidad.
«Su recaudación podría tener un carácter finalista para inversiones en protección del patrimonio, medio ambiente urbano y medio natural, seguridad y, claro está, en gestión de residuos», han manifestado.
