El arranque del curso escolar ha traído consigo la misma escena con la que terminó el anterior. Las trabajadoras de escuelas infantiles concentradas este miércoles por la mañana en la Puerta del Sol, ante la sede del Gobierno regional.
Siguen reclamando mejoras salariales y una reducción de las ratios de alumnos por educadora, mientras la protesta se produce en pleno quinto mes de una huelga indefinida que no da signos de resolverse.
La portavoz de la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles, Rosa Marín, ha resumido ante los periodistas el estado de las negociaciones. Por ejemplo, dos de las tres demandas originales, la pareja educativa y la bajada de ratios, dependen ya de gestiones que, según ha reconocido, el Ministerio de Educación está impulsando.

A vueltas con el salario
La tercera, los salarios dignos, sigue sin avanzar, algo que atribuye directamente a una falta de voluntad del Partido Popular. «Ahora que nos quedan esos salarios dignos, al Partido Popular parece que le da igual cómo se encuentran las familias y las criaturas», ha lamentado.
Sobre el mantenimiento de la huelga, Marín ha reconocido que mantener servicios mínimos en las escuelas «no ayuda al periodo de vinculación» de los niños con sus centros, pero ha insistido en que la huelga continuará hasta que el PP decida sentarse a negociar un plan concreto de mejora salarial.
No habrá cesión
Su reivindicación central resume la frustración del colectivo: «No podemos estar, después de cinco meses de huelga indefinida, volvernos a las aulas cobrando el salario mínimo interprofesional y recibiendo 1.000 euros a final de mes con la responsabilidad que tenemos».

La portavoz ha lanzado también un aviso en clave electoral, al señalar que no resulta «lo más efectivo» para el PP llegar a la campaña del próximo año con las familias madrileñas con hijos de 0 a 3 años «de uñas».
Y ha dejado claro que la plataforma no tiene prisa por ceder: «Ya llevamos precarizadas toda la vida y no nos importa un poquito más. A paciencia no nos gana nadie».
Apoyo político desde la izquierda municipal y regional
La concentración ha contado con la presencia de varias representantes políticas. La secretaria de Organización del PSOE-M, Pilar Sánchez Acera, ha criticado que la presidenta Isabel Díaz Ayuso ni siquiera haya querido «reunirse» con las trabajadoras. Subrayando, además, la importancia de esta etapa en el desarrollo de los niños.
Sánchez acera ha aprovechado para arremeter contra la presidenta y ha señalado que estos, sobre la huelga de educación, son «los verdaderos problemas de los madrileños, no la compra de áticos, sino la educación».

Además, la portavoz de Mas Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot ha mostrado su apoyo a las trabajadoras con quienes ha compartido varias charlas durante la concentración.
Por su parte, la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, ha ido más allá al anticipar dificultades para todo el curso: «Este curso escolar, como se preveía, va a ser un caos», ha afirmado, vinculando la huelga de las trabajadoras con otro problema estructural que, según ha denunciado, lleva tres años señalando. Este es, según su criterio, la falta de plazas públicas por el estado de las infraestructuras educativas. También ha estado presente en la protesta la diputada de Más Madrid María Pastor.
Zarzalejo se aferra al convenio colectivo
Horas después, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, ha respondido a las críticas asegurando que la Administración regional se ha reunido «en diversas ocasiones» con las trabajadoras.
Según ha detallado, el compromiso adquirido incluye no prorrogar las licitaciones existentes para que las empleadas puedan beneficiarse de las mejoras del convenio colectivo. Y aumentar el apoyo educativo en las aulas y desarrollar un plan de mejora de infraestructuras en las escuelas infantiles de gestión indirecta.
Sobre la cuestión salarial, la consejera ha sido clara al señalar dónde, a su juicio, debe resolverse: «El salario se soluciona con el convenio colectivo, es decir, con una revisión del convenio colectivo que regula esa mejora, que está suscrito por la patronal y por los sindicatos. La solución pasa por abrir esa negociación».
Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes planteada en julio, que modificaría el real decreto 132/2010 para fijar nuevas ratios con el rechazo del Gobierno regional madrileño.
La bajada de ratios, entre la celebración sindical y el rechazo autonómico
El otro gran frente de esta huelga tiene su origen en una propuesta del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes planteada en julio, que modificaría el real decreto 132/2010 para fijar nuevas ratios en el primer ciclo de Educación Infantil. De esta forma, quedaría una ratio de 4 niños por educador entre 0 y 1 año, 6 entre 1 y 2 años, y 8 entre 2 y 3 años.
La Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles celebró entonces la iniciativa, aunque matizó que su impacto real dependerá «única y exclusivamente» de que cada comunidad autónoma la aplique de forma efectiva en su territorio.
En este sentido, la Comunidad de Madrid, sin embargo, ha rechazado de plano la propuesta a la que ha calificado de «cortina de humo».
La consejera ha alertado además de un riesgo que, según ha explicado, trasladan las dos grandes patronales del sector. Y es el cierre del 100% de las escuelas infantiles privadas si se aplica la medida, lo que dejaría sin plaza educativa a más de 226.000 familias y podría suponer que más de 60.000 educadoras se quedaran sin empleo.
