Decenas de miles de personas tomaron ayer sábado las calles de Madrid en una multitudinaria manifestación para exigir un «alto al genocidio» contra el pueblo palestino en Gaza. Reclamaron, asimismo, que el Gobierno español ponga fin tanto al comercio de armas como a las relaciones diplomáticas con Israel.
Según datos de la Delegación del Gobierno, cerca de 100.000 personas participaron en la marcha convocada a las 18:00 horas por diversas organizaciones de apoyo a Palestina.
La manifestación partió desde Atocha y concluyó en la madrileña Plaza de Callao, aunque los organizadores —la Asociación Hispano Palestina Jerusalén (AHPJ), la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), la Campaña por el Embargo de Armas a Israel y las Asambleas de Madrid con Palestina— elevan la cifra de asistentes a más de 400.000.

Entre los manifestantes se pudieron leer pancartas con mensajes como «Alto al genocidio en Palestina», «¡Viva la lucha del pueblo palestino!», «No más muertos, ni bombas, ni hambre» o «Matar niños no es defenderse». Las calles se llenaron de banderas palestinas y consignas por la paz.
Al finalizar la marcha en Callao, los convocantes leyeron un manifiesto. Sin embargo, miles de personas permanecieron en la zona realizando una sentada en plena Gran Vía. Agentes de la Policía Nacional formaron un cordón para impedir que la protesta continuara hacia Plaza de España.
Protestas en todo el país
La de Madrid fue una de las más destacadas de las cerca de 17 movilizaciones convocadas este sábado en diferentes puntos de España, como Andalucía, Cataluña, Murcia, La Rioja, Castilla y León, la Comunidad Valenciana y Cantabria. En todas ellas se pidió el cese del comercio de armas y la ruptura de relaciones con Israel.
Tras la capital, la manifestación más numerosa se registró en Barcelona, con 70.000 asistentes según el Ayuntamiento y 300.000 según los organizadores de Prou Complicitat amb Israel.

Estas movilizaciones se producen a pocos días de cumplirse el segundo aniversario del ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023. Desde entonces, y según las autoridades gazatíes, más de 66.000 palestinos han perdido la vida por la ofensiva israelí.
Las protestas también llegan tras la retención de la Global Sumud Flotilla, una expedición humanitaria compuesta por 40 embarcaciones que fue interceptada el miércoles por la Armada israelí frente a la costa de Gaza.

Reclamaciones y posicionamientos
Durante la manifestación, las asociaciones convocantes reivindicaron el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, afirmando que no se puede hablar «ni de uno ni de dos, ni de tres Estados» sin antes «descolonizar» Palestina.
El portavoz de Madrid con Palestina, Ibrahim Zaytouni, defendió que «no tiene sentido» que los líderes internacionales decidan sobre el futuro del territorio, ya que «el derecho de autodeterminación es de los propios palestinos». También valoró positivamente la reanudación de las negociaciones entre ambas partes, aunque lamentó que «parar el genocidio» y la hambruna «no son asuntos a debate ni tampoco negociables».

Por su parte, Saida Ghodaieh, presidenta de la Asociación Hispano Palestina Jerusalén, reclamó un «alto y claro fin del genocidio» y la entrada «inmediata» de ayuda humanitaria en Gaza. Exigió además que los gobiernos democráticos cumplan con el derecho internacional: «Queremos que se cumpla el derecho internacional y que los criminales de guerra sean llevados ante un juicio y sean juzgados». Mostró su desconfianza ante el plan de EE.UU. para Gaza, recordando que Israel ya ha «incumplido» anteriores treguas. «Decidiremos siempre y apoyaremos siempre lo que el pueblo palestino elija», afirmó.
También intervino Laura Ferre, de RESCOP y de la campaña Fin al Comercio de Armas con Israel, quien pidió un «embargo integral» de armas a Israel y calificó de «insuficiente» el real decreto del Gobierno que se debatirá próximamente en el Congreso: «Estas sanciones son insuficientes. Lo que el pueblo palestino necesita ahora mismo es un embargo integral…», declaró.
Apoyos políticos
A la manifestación asistieron representantes de varias formaciones políticas. La ministra de Sanidad, Mónica García, pidió el apoyo parlamentario al real decreto de embargo de armas a Israel, asegurando que es un paso para detener «este genocidio» y defender «la humanidad y los derechos humanos del pueblo palestino».
«Lo que nos estamos jugando aquí es el futuro de los derechos humanos y de la justicia internacional», señaló, insistiendo en que «ese real decreto» representa el compromiso del Gobierno con «la repulsa hacia el genocidio contra el pueblo palestino».

Desde Sumar, la coordinadora Lara Hernández y la eurodiputada Estrella Galán advirtieron que quienes no respalden el decreto se situarán «al lado de los genocidas» y de la «barbarie»: «Quien se coloque a favor de la convalidación del real decreto de embargo de armas se está situando del lado de la humanidad…».
Asimismo, las dirigentes de Podemos Ione Belarra e Irene Montero exigieron al Ejecutivo que rompa relaciones «con los genocidas», denunciando que durante los últimos 23 meses se han mantenido «las relaciones armamentísticas más abundantes de nuestra historia». Mostraron además su apoyo a la Global Sumud Flotilla, cuyos miembros pidieron que sean liberados de inmediato: «Nuestros compañeros y compañeras están secuestrados por el Estado terrorista de Israel (…)», declaró Belarra.
