Las bibliotecas públicas de la Comunidad de Madrid, pensadas como refugio climático para pasar el verano, se han convertido en algunos casos en todo lo contrario. El sindicato Csif ha denunciado que los trabajadores llevan semanas soportando temperaturas de hasta 34 grados en varios centros, unas condiciones que a su juicio incumplen la normativa de prevención de riesgos laborales y que además están alejando a los lectores de las salas.

La Biblioteca Pedro Salinas, el caso más grave

El sindicato ha puesto como ejemplo la Biblioteca Pública Pedro Salinas, donde los empleados llevan semanas trabajando entre los 33 y los 34 grados. Csif advierte de que el problema no se limita a las condiciones laborales del personal: al perder su función de “refugio climático” en pleno verano, las bibliotecas también están registrando una menor afluencia de usuarios a las salas de lectura. Por ello, el sindicato ha reclamado a la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte una intervención “inmediata, técnica y definitiva”.

La Comunidad limita el problema a un único centro

Fuentes del Gobierno regional han trasladado a Europa Press una versión distinta: la climatización funciona “con normalidad” en prácticamente la totalidad de la red de bibliotecas públicas, y solo la Pedro Salinas registra “incidencias relevantes”. Según esas mismas fuentes, si la avería persiste y se mantienen las altas temperaturas, se está valorando cerrar la biblioteca en horario de tarde.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.