Más Madrid situó la vivienda en el centro de su intervención en el Debate del Estado de la Región (DER) y planteó, por primera vez con nombres propios, la expropiación de inmuebles a grandes tenedores.
La portavoz de la formación en la Asamblea, Manuela Bergerot, señaló directamente a Alquiler Seguro, Tecnocasa, Blackstone y Elix como ejemplos de un negocio inmobiliario que, según denunció, «se está comprando nuestros barrios bloque a bloque».

«Hay que expropiar a los fondos buitre, hay que expropiar a los acaparadores y hay que expropiar a los especuladores», proclamó Bergerot desde la tribuna, en la propuesta más contundente de todo su discurso. La medida se suma a otras dos ya anunciadas por la formación. Una, la implantación de un impuesto disuasorio a la compra de vivienda usada a partir de la tercera propiedad y, otra, la fijación de precios máximos al alquiler, extendida también a los contratos de temporada y por habitaciones.
El alquiler, un 40% más alto que los salarios
Bergerot enmarcó estas tres medidas en un diagnóstico respaldado por cifras concretas. Según sus datos, el precio del alquiler ha aumentado «40 veces más que los salarios» desde 2019, y comprar una vivienda cuesta hoy «casi un 30% más» que cuando Isabel Díaz Ayuso llegó a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.
Sobre esa base, la portavoz defendió que las viviendas «no son activos financieros, son hogares» y por que el mercado debe dejar de funcionar «como una inversión para la clase rentista».
Así, la dirigente de Más Madrid llevó el argumento al terreno de la propiedad acumulada con una de las frases más repetidas de su intervención: «Nadie necesita tres casas para vivir y nadie, absolutamente nadie, debería tener diez casas. No existe el derecho a tener diez casas, lo que existe es el derecho a que todo el mundo tenga un hogar». Acto seguido endureció el mensaje dirigido a los grandes propietarios de quienes, dijo «las acumulan [viviendas] por decenas hay que freírlos a impuestos».
Bergerot: El mercado de la vivienda debe dejar de funcionar «como una inversión para la clase rentista».
Combate fiscal a las grandes fortunas
Bergerot conectó explícitamente esta batalla contra la concentración de vivienda con el modelo fiscal autonómico. Por ello, defendió que las políticas públicas deben combatir a la vez la acumulación de patrimonio inmobiliario y los privilegios fiscales de las grandes fortunas, en referencia a la bonificación casi total que la Comunidad de Madrid aplica hoy al Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
El paquete de vivienda se completó con un anuncio de carácter energético. Se trata de una futura ley para extender la instalación de placas fotovoltaicas en aparcamientos, edificios públicos y grandes superficies comerciales y logísticas.
Por último, Bergerot reivindicó además la gestión de su formación en los municipios que gobierna en coalición (Rivas, Parla, Alcorcón y Getafe), como contrapunto a la política autonómica del PP en materia de vivienda.
