La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado este martes su intención de acudir a la justicia y a las instituciones europeas para impugnar el acuerdo sobre el reparto de menores migrantes.
La presidenta madrileña ha arremetido, además, contra la gestión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en materia migratoria, a la que ha calificado como «un lastre para todos».
«Ni Cataluña, ni Madrid, ni Canarias. No se puede fomentar la inmigración irregular masiva. Este lamentable acuerdo se llevará a tribunales y a la UE, que ha de entender que la política migratoria de Sánchez es un lastre para todos: para España, para Europa, y para los mismos inmigrantes, en manos de mafias», ha manifestado la líder regional a través de sus redes sociales.

Sus declaraciones se producen tras el pacto alcanzado entre el Ejecutivo y Junts para modificar el artículo 35 de la Ley de Extranjería, con el fin de redistribuir menores migrantes desde territorios con una alta presión migratoria.
Según datos proporcionados por Junts, Cataluña acogería entre 20 y 30 menores, mientras que la Comunidad de Madrid recibiría unos 700. Ante esta situación, Ayuso ha denunciado que «se usa a estos menores de arma política. Lo pagan ellos y cada ciudad donde son enviados de manera desalmada».

El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, también ha mostrado su rechazo, criticando que el Gobierno central haya alcanzado este acuerdo sin contar con la opinión de las comunidades autónomas.
«Antes de hablar de la financiación de esos recursos, habrá que hablar precisamente de cómo es posible que un Gobierno llegue a un acuerdo con un partido independentista al margen del resto de comunidades autónomas que ayer estaban reunidos en Conferencia Sectorial», ha señalado el consejero madrileño.
Además, ha acusado al Ejecutivo de actuar con el único objetivo de mantener los apoyos parlamentarios de los partidos independentistas, asegurando que el Gobierno está «echado al monte y que es capaz de cualquier cosa» para lograrlo.
Óscar López reprocha a Ayuso su «discurso racista» ante los menores migrantes
Ante estas declaraciones del Gobierno de la Comunidad de Madrid, el secretario general del PSOE-M, Óscar López, ha arremetido contra Ayuso acusándola de tener un «discurso racista». A la presidenta madrileña, asegura López, «le molestan» los menores extranjeros no acompañados llegados de Canarias, pero no los que vinieron como refugiados de Ucrania.
«Yo le digo que Madrid ni es racista ni es xenófoba, es una tierra de acogida, solidaria, que cree en los derechos humanos», ha afirmado el ministro en un acto en ASLAN2025.

López ha defendido el acuerdo alcanzado con Junts, que prevé la reubicación de 4.000 menores migrantes no acompañados, asegurando que la distribución se realizará bajo un «criterio y un baremo objetivo y aplicable».
En su intervención, ha calificado la medida como un «acuerdo histórico», destacando que «por fin se pone una solución de Estado solidaria entre todas las comunidades», algo que, según él, venía reclamando Canarias desde hace tiempo. También ha insistido en que se trata de una cuestión de «Derechos Humanos», lamentando que Ayuso se alinee con la «xenofobia».
«Este país es mucho más solidario, es mucho más, cree mucho más en los derechos humanos de lo que se cree la señora Ayuso y el Partido Popular, que están entregados a un discurso absolutamente xenófobo y racista que es el de Vox, que es el de la ultraderecha», ha concluido López.
Más Madrid exige a Ayuso que los menores no vayan a sitios «aislados» como La Cantueña
Más Madrid, por su parte, ha exigido a Díaz Ayuso, que «garantice derechos» de los menores migrantes que reciba y que no los sitúe en lugares «aislados» como La Cantueña, en Fuenlabrada.
«Ya vemos cómo los tiene hacinados en centros aislados de los núcleos urbanos, como sucede por ejemplo en Fuenlabrada, sin ir más lejos», ha apostillado la portavoz de la formación en la Asamblea de Madrid, Manuela Bergerot, en una rueda en Bruselas.

Bergerot entiende que el acuerdo tiene que ser «de forma solidaria» entre las autonomías y atendiendo «a la capacidad» de acogida de cada una. A Ayuso le ha insistido en este punto que actualmente Madrid se está comportando en sentido contrario.
