La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha endurecido de nuevo el tono contra el Gobierno central y ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de actuar como una “mafia organizada al más alto nivel”. Lo ha hecho durante la sesión de control en el Pleno de la Asamblea de Madrid, en una intervención en la que ha dado por superada cualquier apariencia de concordia política.
“Se trata de Sánchez o de democracia”, ha lanzado Ayuso, que ha situado al Gobierno de la nación “al calor de la prisión” y ha vinculado al Ejecutivo con supuestas tramas de corrupción contra los poderes del Estado.
“Una mafia organizada al más alto nivel”
La presidenta regional ha sostenido que el Gobierno central está siendo investigado por “tramas de corrupción contra los poderes del Estado y la acción legislativa”, al tiempo que ha acusado a La Moncloa de controlar el poder legislativo.
Ayuso ha ido más allá al denunciar que el Ejecutivo habría abierto las puertas de la Fiscalía General del Estado a una “mafia organizada al más alto nivel” contra jueces, fiscales, Guardia Civil, periodistas y adversarios políticos.
Según la presidenta madrileña, todo ello se estaría produciendo “con dinero público”, una acusación que ha elevado el tono político en la Asamblea.

Ayuso carga contra Leire Díez
Durante su intervención, la presidenta madrileña también se ha referido a la exmilitante socialista Leire Díez, a la que ha aludido como “la Matachari del PSOE”, en referencia a sus supuestos contactos con distintas instituciones.
Ayuso ha asegurado que Díez iba trasladando mensajes “de institución en institución” y ha mencionado sus contactos con altas instancias de la Fiscalía General del Estado.
La presidenta ha señalado que este asunto debería darle “vergüenza” al PSOE y ha ironizado sobre las siglas “P.S.”aparecidas en las agendas de Leire Díez.
Ironías sobre las cárceles y el Papa
En la parte final de su intervención, Ayuso ha recurrido de nuevo a la ironía para cargar contra el entorno socialista. La presidenta madrileña ha bromeado con que, en la próxima visita del Papa, habrá “tantos sanchistas en las cárceles”que no tendrá tiempo ni de visitarlos.
La intervención evidencia el tono cada vez más duro de la presidenta madrileña contra el Gobierno central, en plena escalada política por los casos que afectan al entorno del PSOE y a distintas instituciones del Estado.
