Ni el frío ni la lluvia han frenado este lunes a decenas de familiares de las 7.291 víctimas vinculadas a los llamados “protocolos de la vergüenza”, que se han concentrado en los juzgados de Plaza de Castilla para respaldar a los abogados de la acusación durante la declaración de Carlos Mur.
Mur, exdirector general de Coordinación Sociosanitaria de la Comunidad de Madrid, estaba citado a declarar como imputado a las 10.00 horas ante el Juzgado de Instrucción nº 23. La comparecencia se ha realizado por vía telemática desde Andorra, donde reside y trabaja, después de cuatro intentos anteriores en los que no acudió alegando diferentes motivos.
La clave del día, según la asociación
La asociación 7.291 Verdad y Justicia en las Residencias ha valorado especialmente que, por primera vez, la declaración de Mur apunte directamente a la entonces viceconsejera de Sanidad, Ana Dávila (hoy consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales) y al entonces consejero de Sanidad Enrique Ruiz Escudero como conocedores de los protocolos.

“Supone un dato nuevo y va en la línea que marcábamos los familiares”, han trasladado desde la asociación.
Mur carga contra su sucesor y reconoce la falta de medicalización
En su declaración, Mur ha “cargado las tintas” sobre Francisco Javier Martínez Peromingo, quien terminó sustituyéndole en la dirección, señalándole como autor de los llamados protocolos de la vergüenza, según el relato trasladado por la asociación.
Además, Mur habría reconocido la falta de medicalización de las residencias durante la pandemia, uno de los puntos que las familias llevan años denunciando como clave en lo ocurrido en aquellos meses.
Los abogados de la acusación también han valorado de forma positiva lo expuesto, aunque han señalado que no se han admitido sus preguntas. Según han indicado, el próximo paso que esperan es el señalamiento de juicio.
