Las mujeres que esperan una mamografía en la Comunidad de Madrid sin tener siquiera fecha asignada han pasado de 671 en 2023 a 9.073 en 20. Se trata de un incremento del 1.252% en solo dos años, según ha revelado la Cadena Ser a partir de la memoria del SERMAS. A esa cifra se suma que, en total, más de 19.000 mujeres figuran hoy en lista de espera para hacerse la prueba en la región.
Esos números han bastado para que PSOE y Más Madrid coincidan en señalar directamente a la gestión sanitaria de Isabel Díaz Ayuso, aunque cada formación pone el acento en un lugar distinto.

Desde el PSOE, su secretario general en Madrid, Óscar López, ha vinculado el aumento con lo que ha descrito como un desvío de recursos hacia la sanidad privada, en referencia a Quirón. Y ha advertido de que ese modelo «pone a miles de mujeres en peligro».
En la misma línea, la diputada socialista y portavoz de Igualdad Lorena Morales ha calificado la lista de espera de «estructural». Además, ha denunciado que responde a una apuesta por aumentar los beneficios de Quirón y Ribera en lugar de reforzar la plantilla y los medios públicos.
Vivir con la incertidumbre
Más Madrid, por su parte, ha puesto el foco menos en las cifras que en lo que hay detrás de ellas. Su portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha recordado que se trata de mujeres que pueden tener antecedentes. Mujeres que viven con la incertidumbre de no saber si recibirán un diagnóstico maligno mientras esperan. Una situación que a su juicio retrasa también un posible tratamiento. La formación ha llegado a hablar de una sanidad que obliga a elegir entre «esperar o pagar».

Por su parte, la portavoz municipal de Más Madrid, Rita Maestre, ha ido más allá al establecer una relación directa entre los recortes en sanidad pública y el crecimiento de la actividad privada, de la que ha acusado a la presidenta de beneficiarse personalmente.
Las cifras no corresponden a la realidad, según Sanidad
Frente a esas denuncias, fuentes de la Consejería de Sanidad han ofrecido a Europa Press una lectura distinta de los mismos datos. Según su versión, la cifra de 19.000 mujeres no corresponde al programa de cribado poblacional Deprecam, sino a pacientes que esperan una primera mamografía o una primera consulta de ginecología.
Dentro de ese grupo, ha confirmado, hay mujeres que figuran en listas «estructurales», que ya han sido atendidas en primera consulta o que, deliberadamente, no han acudido a la prueba pese a seguir en el sistema. Sobre el propio Deprecam, la Consejería sostiene que la espera actual es de 39 días. Una cifra que considera dentro de los «estándares y parámetros asistenciales normales».
Sanidad insiste en que la cifra de 19.000 mujeres en espera de mamografía reponde a listas estructurales.
Dos plazos de atención en el proceso
También recuerda que el programa se ha ampliado progresivamente desde octubre de 2025 para cubrir a mujeres de 45 a 74 años, frente a los 50 a 69 años anteriores.
Por último, desde la Consejería subrayan, además, dos plazos que presenta como garantía del sistema. Uno, cuando se detecta una sospecha de malignidad, en cualquier punto del proceso y no solo en el cribado, el tratamiento se inicia en menos de 15 días. El otro, en los casos excepcionales y urgentes se atienden en un máximo de 72 horas.
El PSOE, por su parte, ha advertido de que estas cifras podrían crecer aún más si se confirma la ampliación del propio Deprecam anunciada por el Gobierno, que llevaría el programa hasta las mujeres de 45 a 75 años.
