Publicidad

El magma del volcán de la Cumbre Vieja en La Palma, que entró en erupción el pasado domingo, ha llegado en las últimas horas al núcleo urbano de Todoque, en Los Llanos de Ariadne, donde ha sepultado varias viviendas en su trayectoria hacia el mar, aunque en las últimas horas su ritmo se ha ralentizado.

La colada, que en algunas zonas tiene un frente de hasta 30 metros y una altura media de unos 6 metros, ha ralentizado su velocidad, pero se dirige en dirección a la coste oeste de la isla, en una zona comprendida entre Tazacorte y Los Llanos de Aridane.

Publicidad

Por ello, en este momento, la gran amenaza está en Todoque, una localidad de unos 1.200 habitantes en el municipio de Los Llanos, donde este martes muchos vecinos trataban de salvar muebles y efectos personales antes de ser evacuados. Todoque es el último obstáculo en la trayectoria del magma hacia el mar.

Un bombero extrae las pertenencias de los vecinos del núcleo urbano de Todoque / Kike Rincón / Europa Press 21/9/2021

Para los expertos, tarde o temprano, este fenómeno acabará sucediendo y, por eso, las autoridades hacen un llamamiento para extremar las precauciones. Cuando la lava a 1.000 grados de temperatura entre en contacto con el agua salada, liberará gases tóxicos y puede que se produzcan explosiones.

Por el momento, la lava ha cubierto un total de 103 hectáreas y ha arrasado 156 edificaciones, según el satélite del programa Copérnicus de la Unión Europea. La lava sigue su curso hacia la costa, más lento de lo previsto pero sin freno y arrasando todo lo que se encuentra a su paso.

Publicidad
Publicidad

El número de vecinos desalojados de sus casas por el avance de la lava expulsada por el volcán de La Palma supera ya las 6.000 personas. En estos momentos, en Todoque solo permanece el personal de emergencias.

Zona catastrófica

El oeste de La Palma ya se considera zona catastrófica, lo que permitirá que se pueda acoger a todos los fondos de solidaridad de las distintas instituciones canarias, españolas y hasta europeas.

Así lo ha confirmado Ángel Víctor Torres, presidente del Gobierno de Canarias tras reunirse con la comisaria europea de Cohesión y Reformas, Elisa Ferreira. La idea es que La Palma pueda reformarse tras el paso del volcán gracias, en parte, a los fondos de solidaridad de la Unión Europea, que requieren que los daños sean equivalentes al 0,1% del PIB de las Islas. 

Publicidad

Torres argumentó que eso supondría que las pérdidas se elevaran al menos a 400 millones de euros, pero insistió “será mucho más”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.