La diputada y senadora del PP en la Asamblea de Madrid Paloma Adrados, de 66 años, ha sufrido un ictus mientras estaba trabajando en la Cámara regional, por lo que ha sido trasladada un centro hospitalario donde quedó ingresada.

El vicepresidente y consejero de Educación y Universidades, Enrique Ossorio, se refirió a este incidente durante su comparecencia en en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, aunque no precisó la causa del traslado. En todo caso, el responsable regional trasladó «los mejores deseos de rápida recuperación» de la senadora por parte del Ejecutivo regional.

La que fuera presidenta del Parlamento autonómico en la X Legislatura, fue hospitalizada para llevar a cabo las correspondientes pruebas en una patología donde la intervención médica en las primeras horas es decisiva.

Paloma Adrados, que ocupó la Alcaldía de Pozuelo de Alarcón, fue consejera de Empleo, Mujer e Inmigración, y vicepresidenta de la Asamblea de Madrid en la XI Legislatura.

Vista general del hemiciclo en un pleno en la Asamblea de Madrid (Foto: A.Ortega/Ep)

Apoyo de los compañeros

Tras conocerse el incidente, el resto de Grupos parlamentarios ha trasladado su apoyo a la diputada ‘popular’. Así, la portavoz de Vox, Rocío Monasterio, aseguró en los momentos iniciales que esperaban que «no sea nada». «Estamos siguiendo muy preocupados la evolución de Paloma y ojalá que vaya bien y sea fina la cirugía y pueda salir adelante», apuntó el líder del PSOE, Juan Lobato.

El portavoz del PP en la Asamblea, Pedro Muñoz Abrines, ha agradecido al resto de grupos su «interés y cariño» por la situación de Adrados, y mostró su confianza en que tendrá «la suerte de salir de esta situación».

En los ictus -enfermedad que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro- el reconocimiento temprano de los síntomas y la aplicación de un tratamiento adecuado precoz son cruciales para mejorar significativamente la evolución de los afectados, ya que reduce la mortalidad y la probabilidad de dependencia.

Los síntomas principales son entumecimiento, debilidad o parálisis repentina de la cara, miembro superior o miembro inferior; dificultad para hablar o entender; pérdida de visión brusca, cefalea intensa, brusca y sin causa aparente asociada a náuseas y dificultad repentina para caminar, perdida de equilibrio o coordinación.

David G. Castillejo

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

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