La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, ha exigido que se quede donde está el mural en Aravaca dedicado a Lucrecia Pérez, primera víctima de un asesinato racista reconocida como tal en España, y al alcalde, José Luis Martínez- Almeida, que no utilice las obras en el antiguo centro de mayores, donde se encuentra el homenaje, como excusa para acabar con él.
La Asociación de Vecinos de Aravaca Osa Mayor ya advertía del peligro que puede correr la continuidad del mural a raíz de las obras de remodelación del antiguo centro de mayores, acometidas por la Junta Municipal de Moncloa-Aravaca.
Los trabajos añadirían un revestimiento exterior de madera, con lo que el mural quedaría oculto de forma permanente. La entidad ciudadana quiere que se conserve el mural y que para ello se emplee un revestimiento que haga posible su visualización.
El grupo municipal y los socialistas han remitido una carta conjunta dirigida a la presidenta del distrito de Moncloa-Aravaca, Loreto Sordo, para que el mural se proteja durante las obras con un cristal antivandálico o un sistema similar.

‘El mural dedicado a Lucrecia Pérez debe seguir donde está, no se puede eliminar un mural que constata que en nuestra ciudad no cabe el racismo, la intolerancia ni el odio’, ha recalcado Rita Maestre que se ha desplazado hasta el lugar.
En esa plaza se celebra todos los años una ofrenda floral a Lucrecia Pérez y se lee la declaración institucional de condena por lo ocurrido. ‘Es un símbolo importantísimo para Aravaca y para Madrid y no se puede eliminar’, ha subrayado Maestre.
La portavoz de Más Madrid ha reclamado a Almeida que ‘se posicione claramente del lado de la tolerancia y en contra de los crímenes de odio«, por lo que le piden «que preserve la memoria de la ciudad’. Y que respete la decisión del Pleno en 2018 de que el inmueble, ahora sin uso, se destinara a una biblioteca municipal con el nombre de Lucrecia Pérez.
