El Juzgado de Primera Instancia número 44 de Madrid ha ordenado a través de una sentencia el cese de la actividad de diez pisos turísticos ubicados en un edificio de la calle Toledo, tras determinar que se ha vulnerado el derecho a la intimidad de una familia con hijos que reside en la finca. La decisión llega tras una demanda interpuesta por los afectados debido a las molestias generadas por el ruido y los comportamientos incívicos de los inquilinos temporales.
El magistrado ha estimado parcialmente la demanda de la pareja, padres de dos menores, contra cuatro empresas responsables de la explotación de estas viviendas. Estas compañías deberán indemnizar a los demandantes con un total de 37.000 euros.

Tal y como ha adelantado el diario ‘El País’, el juez declara vulnerado el derecho fundamental a la intimidad personal y familiar de los demandantes por «inmisión de ruidos y realización de actividades ilícitas e insalubres relacionadas en la demanda».
Durante el proceso ha quedado demostrado que los pisos turísticos generaban «ruido y la suciedad por vómitos a través de los patios, rotura de buzones y elementos de ascensor». Además, la comunidad de vecinos se vio obligada a afrontar nuevos gastos, como «una nueva derrama e incluso un vigilante de seguridad», lo que provocó «problemas de convivencia notorios y no simples trastornos», según recoge el fallo.
La sentencia contra estos pisos turísticos de Madrid estima «la acción de cesación de la actividad en los inmuebles concretados, concurriendo los requisitos de gravedad y permanencia en el tiempo, necesarios para el éxito de la acción y siendo incompatible el ejercicio de los derechos de los actores al normal desarrollo de su vida privada y familiar en su domicilio con las condiciones en que se desarrolla la explotación de los inmuebles por las demandadas.»
El juez también destaca que «se trata de una situación largamente sostenida» y que hubo «intentos para alcanzar una solución sin éxito por parte de los actores como evidencian sus constantes reclamaciones y quejas», limitadas «además a aquéllos pisos que directamente les afectan en el desarrollo de la vida privada en el domicilio.»
Asimismo, el fallo subraya que «la pasividad de la actitud de las codemandadas debe ser también un elemento esencial para valorar la proporcionalidad de la medida, llegando la misma comunidad a incrementar el servicio de limpieza o contratar algún vigilante, solo en aquello que le beneficia por su mismo negocio, con el consiguiente incremento de los gastos comunitarios.»
Por último, el magistrado considera «procedente» la indemnización por «el daño moral causado», en base al informe pericial presentado por los afectados.
El Ayuntamiento anima a ir a los tribunales contra las VUT ilegales
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha animado a la ciudadanía a ir a los tribunales cuando las viviendas de uso turístico (VUT) ilegales «alteren sus derechos y la convivencia» tras darse a conocerse la sentencia contra estos pisos turísticos de la calle Toledo.
Desde la Colonia de Santa María, en el distrito de Moncloa-Aravaca, Carabante ha animado a los ciudadanos a seguir el ejemplo del caso conocido hoy y acudir a los tribunales «cuando se vean alterados sus derechos y sus condiciones de vida» para garantizar así «la convivencia». También ha defendido que el Plan Reside pondrá coto a las VUT ilegales.


La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, también se ha pronunciado sobre esta sentencia celebrando la decisión judicial: la ciudad «es hogar, no solo negocio». «Justicia vecinal. Una sentencia histórica para proteger la salud, la intimidad y el bienestar. Esto no es solo una victoria legal, nos recuerda que la ciudad también es hogar, no solo negocio», ha subrayado Maroto.
