Al más puro estilo de los grandes faraones egipcios mandando construir sus pirámides o de los emperadores griegos o romanos dedicando grandes panteones o templos a sus dioses, el alcalde, Baltasar Santos González, que dirigió la localidad de Navalcarnero entre 1995 y 2015, se propuso dejar su impronta en esta villa situada al suroeste de la región con su propio monumento: las llamadas ‘Cuevas del Concejo’.
No se sabe si con intención de ser enterrado allí o únicamente con el objetivo de dejar grabado su nombre en la historia de Navalcarnero, este regidor del PP inició a comienzos de este siglo, en torno al año 2004, unas actuaciones bajo la Plaza de Segovia, consistentes en un conjunto de galerías excavadas de forma manual en el subsuelo para unir una serie de antiguas cuevas y crear una red que se podría explotar turísticamente.
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