Los sindicatos de la Mesa Sectorial de Sanidad retomarán este miércoles su calendario de movilizaciones en defensa de la Sanidad Pública con una nueva protesta ante la Consejería de Hacienda para denunciar los «rácanos» presupuestos que el departamento de Javier Fernández-Lasquetty dedica a la Sanidad.
En concreto, las cinco organizaciones que integran la Mesa –CC.OO., UGT, Amyts, Satse y CSIT– han convocado una protesta ante la sede del departamento que dirige Javier Fernández-Lasquetty a partir de las 12 horas para exigir una dotación presupuestaria suficiente, que llegue al 25% recomendado por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En este sentido, los cinco sindicatos denuncian unas cuentas públicas pactadas «sin escuchar a los profesionales de la Sanidad Pública» y que son «rácanos», «desprecian las necesidades reales en las plantillas, propician el desmantelamiento de un servicio público esencial como es la sanidad y la salud de la ciudadanía y benefician a las grandes empresas sanitarias del sector privado».
Esta nueva protesta tiene lugar tres días después de la gran manifestación convocada por más de un centenar de colectivos y organizaciones sociales y sanitarias el pasado domingo a nivel estatal para denunciar la falta de inversión en Atención Primaria y se produce en el marco del calendario con varias protestas celebradas durante las últimas semanas.
Igualar al resto de regiones
El borrador de presupuestos pendiente de recibir luz verde en la Asamblea de Madrid contempla 8.783 millones de euros para Sanidad, 693,2 más que en 2019 (+8,6%), con el 38,1% del total, 23.033 millones de euros. Entre estas partidas, se reforzará el próximo año la plantilla de los profesionales sanitarios y, para ello, aumentará en 460 millones de euros el gasto en personal, de los que 220 se destinarán a nuevas contrataciones post-Covid, la dotación de la carrera profesional al personal temporal y estabilizar la plantilla estructural.
Los sindicatos recuerdan, no obstante, que contemplan 781 millones menos del gasto real que hubo en 2019, que cerró con 9.654 millones de euros de gasto real. Además, suponen un 3,57% del PIB, lo que equivale a 1.340 euros per cápita, de modo que la Comunidad vuelve a situarse a la cola en cuanto a inversión por habitante, muy lejos del 8,6% de Extremadura o del 7,6% de Murcia o Asturias o incluso de la media estatal del 6% (1.612,31 euros).
Asimismo, los sindicatos censuran el presupuesto «insuficiente» en Atención Primaria, con 2.000 millones de inversión, un 4% más respecto al último presupuesto aprobado, y con un Plan Integral de Mejora de este primer nivel asistencial que contempla 200 millones de euros para los próximos dos años.
Para el año 2022 los presupuestos incluyen para Atención Primaria, según desgranan los sindicatos, un aumento de 76,6 millones respecto al 2019 (+3,9%), lo que supone menos de la mitad del incremento global de los presupuestos de Sanidad en este periodo (8,5%). «Esta cantidad ni siquiera alcanza para a cubrir los 83 millones prometidos por la presidenta para AP desde 2020 y por supuesto, no aparecen reflejados los 200 millones prometidos para los dos años siguientes».
En este sentido, han reiterado que sería necesario un incremento mínimo, excluyendo farmacia, de 1.577 millones de euros para que la Comunidad se sitúe en promedio que dedicaban las Comunidades Autónomas, con 400 millones de euros en 2022, 550 millones de euros en 2023 y 627 millones de euros en 2024.
Déficit de inversión crónica
Todo ello con el objetivo de «corregir el déficit de inversión crónica» que ha generado el Gobierno regional a lo largo de los años y «que se arrastra también en el presupuesto de 2022», con una inversión real, descontando farmacia, de 682,2 millones, lo que realmente supone un 7,76% del gasto sanitario total, inferior al 11,2% del 2019 y «muy lejos» del 25% recomendado por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del 15% de media de las Comunidades Autónomas en 2019.
En materia de personal, además, las organizaciones sindicales han denunciado que se va a despedir a unos 7.500 profesionales que ahora están contratados desde marzo 2020 en hospitales, Summa y Atención Primaria y no se ofrecen soluciones al déficit estructural de plantillas. Según la Consejería, la plantilla de los profesionales sanitarios se reforzará el próximo año y, para ello, aumentará en 460 millones de euros el gasto en personal, de los que 220 se destinarán a nuevas contrataciones post-Covid, la dotación de la carrera profesional al personal temporal y estabilizar la plantilla estructural. Además, los contratos de refuerzo Covid con fecha de vencimiento a 31 de diciembre serán renovados hasta marzo, con una inversión de 40 millones.
En la misma línea, ha lamentado que en las cuentas públicas no aparecen incluidas «las partidas prometidas recientemente a la Mesa Sectorial, donde se nos ha transmitido un incremento presupuestario para acciones concretas de estabilización del empleo precario (43 millones de euros) e iniciar parte de los pagos del concepto de Carrera Profesional que el Sermas le debe al personal estatutario no fijo desde 2017 (unos 85 millones)».
Igualmente, desde los cinco sindicatos con representación en la Mesa Sectorial se ha denunciado otra serie de carencias como el mantenimiento del cierre de los Servicios de Urgencias Médicas de los centros de salud (SUAP) u otras medidas como la carrera profesional, consolidación de empleo o jornada laboral.
«Este no es el camino y no vamos a dejar que el sistema sanitario se descapitalice de pacientes y profesionales. Mientras, unos huyen a otros puestos de trabajo y los otros huyen para solucionar sus problemas de salud fuera de la sanidad pública», han zanjado.
El calendario de movilizaciones culminará con un acto de protesta frente a la Asamblea de Madrid todavía pendiente de fijar fecha para pedir el apoyo a los grupos parlamentarios para conseguir una inversión en Sanidad «que esté en los valores medios del resto del comunidades autónomas».
