La Comunidad de Madrid ha iniciado los trámites para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la fiesta de la Maya por «ser ejemplo de tradiciones vivas», una celebración que tiene lugar en mayo para conmemorar la primavera, cuyo protagonismo recae en las niñas y que está asentada en la región desde el siglo XVI.

Con esta decisión, publicada el pasado viernes en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), la Consejería de Cultura busca proteger esta fiesta que «es un símbolo de gran arraigo en las poblaciones de casi todo el continente europeo y de gran profundidad histórica».

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La fiesta de la Maya celebra la primavera a través de un icono, la Maya, una muchacha elegida «entre las más hermosas» de un pueblo, un barrio o una calle y que preside los festejos populares sentada en un trono, construido principalmente de vegetales y objetos decorativos.

«Es una práctica singular y representativa que otorga protagonismo a las niñas y a las mujeres, que genera y potencia los grupos sociales. Asimismo, facilita y estimula la integración social y fortalece los vínculos identitarios locales», ha defendido el Gobierno autonómico.

Fiesta de la Maya en Colmenar Viejo.

Por otro lado, la Comunidad ha subrayado que esta fiesta da lugar a «expresiones de notable valor estético», tanto en el adorno popular como en los elementos de arquitectura efímera. También ha resaltado que «favorece» la sostenibilidad del medioambiente, empleando elementos vegetales de temporada.

Además, esta celebración tiene historia en la región, ya que los humanistas del Renacimiento y los costumbristas del siglo XIX encontraron en ellas recuerdos de cultos latinos y de otros pueblos europeos, siendo también un tema recurrente en la literatura de Lope de Vega o Quevedo Calderón, que tenían referencias madrileñas.

La Comunidad de Madrid ha detallado que existen algunos riesgos en la continuidad de esta celebración, como la transmisión a las generaciones venideras, ya que para las jóvenes preadolescentes «no parece tener suficiente atractivo».

Asimismo, como es una fiesta de rango menor «llama menos la atención de la población en general y de las instituciones, lo que puede implicar cierto abandono o desafección popular». Algunos de los municipios de la región que continúan celebrando La Maya son El Molar, Colmenar Viejo, Leganés y Madrid (en el barrio de Lavapiés).

En Colmenar Viejo

La concejala de Festejos del Ayuntamiento de Colmenar Viejo, Isabel Álvarez, ha celebrado la noticia de que el Gobierno regional haya comenzado con los trámites para su declaración como BIC, sobre todo porque «es una fiesta muy arraigada en el municipio, que les da visibilidad y pone en valor sus tradiciones».

«Esta celebración intenta destacar la prosperidad y la fertilidad de la mujer, sobre todo la explosión de la primavera, siendo así una fiesta muy colorida con altares de flores», ha explicado la concejala en declaraciones a Europa Press.

Fiesta de la Maya en Colmenar Viejo.

La Maya va acompañada de otras niñas, que van cepillando la ropa de los viandantes para luego recibir unas monedas. Tras dos años sin celebración por la pandemia, el Consistorio contó para este año con la ayuda de los niños. La concejala ha recalcado que después de unos años «con menor afluencia», durante esta edición hubo un 15% más de participación.

Por otro lado, las familias también se implican en estas actividades, ya que son las encargadas de ir al campo a recoger flores silvestres (amapolas, tomillo, margaritas, entre otras), que luego colocan en los altares o que utilizan para su diseño. De esta forma, la Maya se presenta con una camisa blanca, unas enaguas, un mantón de manila y unos pendientes grandes.

«Para este 2022 hemos hecho un esfuerzo con el objetivo de informar a la gente de lo que significa esta fiesta. Además, les hemos puesto en contacto con otras participantes para que conocieran su funcionamiento, hemos ampliado la programación y hemos organizado una feria con productos locales», ha indicado Álvarez.

Historia

Las primeras referencias en castellano a las Mayas se encuentran en las cantigas de Alfonso X y aluden a los cantos que se hacían en el mes de mayo. A mediados del siglo XVI, en algunos lugares se hacía una celebración con una muchacha llamada la Maya, según el relato de Alfonso García Matamoros en 1579.

Fueron objeto de especial interés por parte de poetas y dramaturgos. Algunos de los autores que los mencionaban eran Lope de Vega, Tirso de Molina o Calderón de la Barca, quienes reprodujeron algunos cantares y las fórmulas petitorias que empleaban las jóvenes para obtener dinero.

A finales del siglo XVII, en Madrid se emiten las primeras prohibiciones de la celebración de las Mayas. Sin embargo, en el siglo XIX se mantienen dos tendencias: una parte muestra su incomodidad ante la conmemoración de la fiesta, mientras que la otra adopta una perspectiva costumbrista y castiza, y la rememora.

En estas últimas décadas, se han realizado recuperaciones en algunos municipios y en barrios de la ciudad de Madrid para retomar la figura de la Maya como «foco de la festividad». Así, en El Molar la fiesta se desarrolla el 1 de mayo, en Colmenar Viejo y Leganés el día 2 y en la capital el segundo domingo del mes.

Alejandra Perez Navarro

Periodista en construcción, apasionada de la Historia Antigua y sus civilizaciones posee un blog propio donde escribe sobre ello. El ámbito periodístico que más ha trabajado ha sido la comunicación...

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