En plenas negociaciones a contrarreloj para alcanzar un acuerdo a tres bandas entre PSOE, Ganar Alcorcón y Más Madrid para lograr reeditar un gobierno progresista en Alcorcón el próximo sábado 17 de junio, el portavoz y candidato de Ganar Alcorcón, Jesús Santos, ha hecho una serie de reflexiones sobre los ejes programáticos que debe seguir este acuerdo y sobre las necesidades de la ciudad.
A continuación, reproducimos el artículo de opinión de Jesús Santos, que actualmente es teniente de alcalde y concejal de Servicios a la Ciudad en funciones:
OPINIÓN JESÚS SANTOS: «Alcorcón se está jugando cuestiones verdaderamente importantes: ¿cómo daremos una respuesta al problema del alquiler?, ¿qué modelo de desarrollo tendrá nuestra ciudad durante los próximos años?, ¿cómo lograremos que la atracción de industria dé verdaderas alternativas de empleo a nuestras vecinas y vecinos?
Durante la legislatura que dará comienzo este sábado, la acción del Ayuntamiento debe responder a estas necesidades.
El nuevo Gobierno municipal debería centrar sus esfuerzos en construir viviendas de alquiler asequible sin comprometer el desarrollo de la ciudad, atraer nuevas inversiones industriales o abrir un debate participativo y sincero sobre cómo va a crecer nuestra ciudad para compatibilizar bienestar y sostenibilidad.
El mayor error que podríamos cometer es olvidar estas cuestiones, reduciendo la política municipal a un mercadillo donde se reparten concejalías o, aún peor, secuestrándola frente al miedo a un mal mayor.
Porque, en política, el miedo paraliza. Puede servir para compactar frente a un rival, pero difícilmente funciona para avanzar. En ocasiones, incluso acaba sirviendo como excusa para instalarse en el inmovilismo y no poner en marcha las transformaciones que mejoran la vida de la gente.
Durante estos últimos 4 años desde Ganar Alcorcón hemos demostrado que somos capaces de Gobernar de manera eficaz, eficiente y resolutiva: resolvimos la crisis de las basuras, dimos una solución pública al CREAA, comenzamos «la revolución de los tejados» para transitar hacia las renovables o promovimos una amplia acción en áreas tan variadas como el feminismo, la promoción del comercio local o el fomento de la empleabilidad, entre otras cuestiones.
Hemos demostrado que, cuando nos proponemos un objetivo, movemos tierra, mar y aire para cumplirlo. Y ahora queremos hacerlo en los ámbitos del desarrollo de la ciudad y la respuesta al problema del alquiler.
Esto no es nuevo: ya lo adelanté durante la campaña electoral, llegando a asegurar que si no lograba dar una respuesta frente a los alquileres abusivos durante la legislatura, dejaría la política. Y otra cosa no, pero en Ganar Alcorcón ponemos siempre nuestra fuerza electoral, nuestras concejalas/es y nuestra acción de Gobierno al servicio de nuestros compromisos prácticos.
Porque lo decimos sin complejos: el viejo modelo ha fracasado y debemos plantear uno nuevo.
En materia de vivienda pública, el viejo modelo ofreció alternativas a miles de familias. Sin embargo, las viviendas construidas con el dinero de todas y todos acabaron en el mercado especulativo al que se esperaba combatir. Hoy, debemos repensarlo, situando la construcción de vivienda en alquiler como una pieza fundamental con vistas a que nuestras vecinas y vecinos puedan encontrar alternativas asequibles frente a la burbuja.
En materia de desarrollo urbano, el viejo modelo permitió que nuestra ciudad creciera sin control, dejando envejecer muchos de nuestros barrios, dejando otros a medio construir y siendo incapaz de pensar el espacio urbano desde unas coordenadas que garantizaran la convivencia, la sostenibilidad, el bienestar y la vida en comunidad.
En materia de transformación económica, el viejo modelo llenó la ciudad de superficies comerciales, pero no asentó un desarrollo industrial sostenible que fuera capaz, a la vez, de generar riqueza y crear empleo estable.
Es urgente darle un nuevo enfoque a estas materias y estamos dispuestos a asumir este reto como lo hicimos durante la anterior legislatura con la gestión de ESMASA o la solución al CREAA.
Porque el rumbo de un Gobierno no deviene de sus etiquetas o de los bienintencionados pactos de voluntades que firmen sus partidos integrantes.
El rumbo de un Gobierno se define por algo más sencillo, pero más importante: por la capacidad que tiene de resolver los problemas de la gente.
Y es ahí donde nos jugamos ya no la legislatura, sino la década».
