OPINIÓN GASPAR LLAMAZARES: «Porque más que pandemia hemos vivido un verdadero Pandemónium de varias pandemias unidas en forma de sindemia, a la que se suma una infodemia en los medios de comunicación y más en particular en las redes sociales, compuesta de verdades a medias, teorías de la conspiración, maniqueísmo y diálogos de sordos. El clima social ha estado caracterizado primero por el miedo, luego por la perplejidad y ahora por la incertidumbre y en el clima político se ha agravado la polarización irreconciliable del populismo.

Por eso el libro que es una crónica de un equipo plural sobre una verdadera SINDEMIA, como la suma de la pandemia vírica a la sanitaria de las enfermedades crónicas y la social de los determinantes sociales de la desigualdad, todo ello desde la perspectiva de la salud pública, de la política sanitaria, la medicina y la psicología, pero también desde la perspectiva de la Universidad, la investigación y la digitalización, en un país desarrollado como España, pero también desde los países empobrecidos, a lo largo de las olas y valles de la pandemia.

Nuestro enfoque ha sido, dentro de la salud pública, el de una pandemia de covid19, en sinergia con los factores de riesgo y las enfermedades crónicas a los que se suma los determinantes sociales y ambientales y en particular la  desigualdad, que han afectado sobre todo a los más vulnerables y empobrecidos.

Junto a todo ello, partimos de la defensa de  los valores de la igualdad y de la libertad inherentes al estado social y a la democracia pluralista, y en materia sanitaria y de salud pública, defendemos los principios de la accesibilidad y la equidad dentro del Derecho Universal a la salud, dentro del conjunto de los derechos humanos y el contrato social.

La pandemia comienza con los determinantes sociales y ambientales de la urbanización y explotación de la selva, de la comercialización de los animales exóticos y de nuevo con una zoonosis que se convierte en pandemia debido a la hipermovilidad, que viaja de China a Europa, den un mundo que multiplica por cuatro la población de hace un siglo y por tanto con zonas de alta densidad de población, un acelerante para la transmisión del virus. Además, con el caldo de cultivo de la desigualdad y de los efectos sociales de los recortes de la austeridad en detrimento del contrato social y el estado de bienestar europeo.

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Todo ello en el marco de la crisis de gobernanza internacional, de la transición psicopolítica del neoliberalismo y el consumo digital y de la más reciente eclosión del populismo. En definitiva, un tránsito de la sociedad del riesgo a la de la incertidumbre y de las catástrofes.

En Europa y España, las dudas iniciales ante la pandemia se han debido al exceso de confianza y la prepotencia del desarrollo tecnológico y sanitario, la minusvaloración de la salud pública, la nacionalización de las respuestas y la poralización populista:

Primero fue la debilidad de la salud pública y el impacto de los recortes y el modelo de reparador en los sistemas de sanidad. Luego el egoísmo nacional  en la UE y la rectificación posterior que han supuesto los fondos europeos, pero que aún persiste en el monopolio de la vacunas por parte de los más ricos.

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A todo esto se añaden los problemas de la deslocalización industrial y del colapso de los canales de distribución, la desconexión entre la sanidad pública y la atención a las residencias de mayores y más recientemente las limitaciones de la investigación pública en contraste con los beneficios de la industria farmaceútica y la necesidad de limitar la propiedad intelectual.

Luego ha venido el impacto social y psicológico del confinamiento, de la sanidad, enseñanza y el trabajo telemáticos como recurso de emergencia, pero también como riesgo de deshumanización. En otro plano, ha aumentado la polarización y la desestabilización de la política y de la democracia por parte del populismo

En definitiva, tratamos de dar luz a los ángulos ciegos, los lugares comunes, y sobre todo al relato de la pandemia basado en el diálogo de sordos, la culpa y los maniqueos y la infodemia.

Porque frente  al tópico de que todos iguales ante la pandemia, sin embargo la pandemia sí entiende de clases, continentes y barrios y golpea siempre a los más humildes y vulnerables. Tampoco es cierto que salgamos juntos y más fuertes. Por lo pronto somos más desiguales y estamos más divididos, incluso enfrentados y como consecuencia somos más débiles. El principal error político ha sido la clave nacional y la confrontación populista en una pandemia que es una emergencia de solidaridad internacional.

La consecuencia han sido los maniqueos que fijan una oposición irreconciliable de la salud frente a la economía y la ciencia frente a la política, del estado de alarma y el confinamiento frente a la llamada ley de pandemias y ahora frente al estado de excepción, de la supuesta ineficacia de la estrategia de control de la democracia y de la descentralización autonómica frente a la alternativa del autoritarismo asiático y la quimera del cerocovid.

El libro, en definitiva, es un homenaje en particular a los más vulnerables, a los que más la han sufrido en su salud y también en su economía, sobre todo a los excluidos, porque ninguna pandemia es igual para todos, así como a los que han luchado frente a la pandemia desde la salud pública, la sanidad, la investigación y los olvidados trabajos esenciales, pero  también desde las siempre controvertidas decisiones políticas y desde los medios de información».

Natalia Moreno

Periodista. 19 años dedicada a la comunicación corporativa y la estrategia digital en el sector financiero. Es CEO de Itopía, consultora de marketing y comunicación digital y colaboradora en medios...

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