El Entierro de la Sardina da fin al Carnaval, pero ¿de dónde viene esta tradición? En la ciudad de Madrid del siglo XVIII, bajo el reinado de Carlos III, nació una de las tradiciones más pintorescas y arraigadas de la ciudad. Lo que comenzó con la llegada de un cargamento de pescado en mal estado, evolucionó en una celebración que trasciende el tiempo, mezclando historia, folklore y una crítica social envuelta en humor y alegría.

La Alegre Cofradía de la Sardina, la tradicional cofradía que nunca falla para despedir el Carnaval

En los albores del siglo XVIII, la Villa y Corte de Madrid se vio asolada por un peculiar incidente: la llegada de un cargamento de pescado en avanzado estado de descomposición. Este suceso, lejos de quedar en el olvido, marcó el inicio de una de las festividades más singulares de España: El Entierro de la Sardina. Según relatos populares, el hedor invadió las calles madrileñas, llevando al rey Carlos III a emitir un edicto para enterrar los restos en la ribera del río Manzanares. Sin embargo, esta versión dista de ser completamente veraz.

Foto antigua del Entierro de la Sardina. Colección Canovas. Fuente: Todocoleccion.net

De cerdos… a sardinas

La realidad, documentada en los archivos de la época, apunta a que lo enterrado no fueron peces, sino cerdos afectados por la peste, un mal que devastaba poblaciones enteras. Esta discrepancia entre la leyenda y los hechos reales no resta, sin embargo, encanto a la tradición que se ha mantenido viva hasta nuestros días. La conexión entre los cerdos y la sardina surge de una curiosa costumbre: los trabajadores de la época, con derecho apenas a un breve almuerzo, consumían un trozo de tocino o panceta, apodado popularmente como «sardina».

El lugar de enterramiento, aunque no confirmado con precisión, se cree cercano a la Fuente de los Pajaritos en la Casa de Campo, lugar que hoy acoge la culminación anual de esta festividad. Esta celebración, cargada de sarcasmo y diversión, fue inmortalizada por Francisco de Goya, quien, a través de su obra “El Entierro de la Sardina”, capturó la esencia de un pueblo madrileño entregado al disfrute y la sátira.

La alegre Cofradía de la Sardina», 250 años de tradición

La Cofradía «La Alegre Cofradía de la Sardina», primeramente honrada por Goya como cofrade, continúa perpetuando este espíritu festivo. Cada año, este grupo de amigos revive el ritual, encapsulando la alegría, el desenfado y el compañerismo que han caracterizado a la festividad desde sus inicios. Incluso durante los años en que los carnavales fueron prohibidos, la celebración del Entierro de la Sardina persistió, demostrando la fuerza y la importancia de mantener vivas las tradiciones que definen a una cultura.

La Cofradía «La Alegre Cofradía de la Sardina», primeramente honrada por Goya como cofrade, continúa perpetuando este espíritu festivo
Cada año, este grupo de amigos revive el ritual, encapsulando la alegría, el desenfado y el compañerismo que han caracterizado a la festividad desde sus inicios

A través de los siglos, El Entierro de la Sardina se ha convertido en mucho más que una anécdota histórica; es una expresión de identidad, un recordatorio de que en el humor y la festividad se encuentra la esencia de un pueblo.

Madrid, con cada edición de esta singular ceremonia, no solo entierra simbólicamente a la sardina, sino que celebra la renovación, la crítica social y el inicio de una nueva primavera, reafirmando así el carácter único y la riqueza cultural de la capital española.