Martin Shulse y Max Eisenstein, dos amigos en “Paradero desconocido”

El Teatro Buero Vallejo de Alcorcón estrena la adaptación de la novela de Kressman Taylor que ha hecho Laila Ripoll. Juanjo Artero, Juanjo Cucalón y Sara Casanovas son sus protagonistas

ALCORCÓN/ 14 MARZO 2014/ Martin Shulse y Max Eisenstein son dos amigos y socios en el mercado del arte. Son los convulsos años 30 y Martin, alemán, toma la gran decisión de su vida: volver a su tierra natal con toda su familia. Su cambio de vida les obliga a mantener una correspondencia convertida en historia novelada en 1938 por Kressman Taylor, seudónimo de Katherine Kressmann Taylor.

¿Porqué usó ese seudónimo la autora? El editor consideró que “Paradero Desconocido”, la obra que se estrena hoy en el teatro Buero Vallejo de Alcorcón, era un texto demasiado crudo del nazismo que se veía venir en Alemania en aquella época como para que llevara la firma de una mujer. Y en efecto, la novela adaptada al teatro por Laila Ripoll ofrece ese trasfondo tras el juego dramático, a base de monólogos en el escenario y con ese cruce de cartas entre los dos protagonistas.

El universo de “Paradero desconocido” (una producción de Andrea D’Odorico) es un relato breve de apenas una hora y cuarto, que muestra la tragedia del individuo, lleno de emociones humanas contrapuestas: la vida y la muerte, el odio y el amor. La obra tiene la capacidad de atraer la atención y sobre todo la de hacer pensar al espectador.

Acto en Paradero Desconocido
Acto en Paradero Desconocido

Juanjo Artero se mete en el papel del alemán Martin Schulse, y Juanjo Cucalón interpreta a Max Eisenstein, ese judío americano que vive en California y que Ripoll quiere representar con un cariz plano. En medio de esas turbulencias aparece la figura de Griselle, víctima y detonante de la venganza, y que cobra vida gracias a Sara Casanovas, recién incorporada al reparto en sustituición de Dora de Miguel.

La obra hace un guiño también al cine con los recursos cinematográficos de Leni Riefenstahl, imágenes que, como ha destacado la crítica, se proyectan simultáneamente con la descripción del personaje Griselle, de los desfiles multitudinarios y el fragor de las manifestaciones fascistas y que suponen una visión casi contemporánea en la que se producen los hechos.

“Paradero desconocido” también tiene la música en directo de la pianista Rosa Blanco Campos, mientras se sucede todo el universo de esa convulsa época a través del “fuego cruzado” de los dos protagonistas,  el que pretende Taylor con una visión incisiva y con un final imprevisible.

Con esta obra, Ripoll ha logrado ser seleccionada para los Max de Teatro que se entregarán el día 27 en la categoría de “Mejor adaptación o versión teatral” y Andrea D’Odorico en la de “Mejor empresa o producción privada de artes escénicas” en la XVII edición de estos galardones.

D’Odorico ya cuenta entre su palmarés con un Goya de cine por el vestuario de “Tirano Banderas” y también sabe lo que es ganar los Max con “Panorama desde el puente” (2002), “Glengarry Glen Ross” (2010) y “La Avería” (2011). También ha recibido la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes

Javier Hernández Martín