La Comisión de Salud Pública, en la que están representadas las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad, ha establecido la recomendación de retrasar la tercera dosis de cuatro semanas a cinco meses para quien haya pasado recientemente la Covid.
Así se ha decidido en una reunión, celebrada este martes, donde se ha acordado también que los niños entre 5 y 11 años que se contagian antes de recibir la vacuna contra la Covid recibirán una sola dosis a partir de las 8 semanas tras el diagnóstico de la infección.
Los directores generales de Sanidad y las comunidades han decidido que el intervalo entre la infección y la administración de la tercera dosis en adultos sea «de un mínimo de cuatro semanas», en la línea de lo que establecieron a principios de enero, si bien ahora «se recomienda su administración a los cinco meses tras el diagnóstico de la infección».
«La evidencia actual muestra que el hecho de tener una infección por SARS-CoV-2 tras tener la pauta completa de primovacunación hace que se desarrolle una respuesta inmune más potente y más amplia en términos de neutralizar otras variantes del virus, en comparación con la respuesta inmune observada en personas que solo padecieron infección o que solo recibieron dos dosis», justifica el Ministerio de Sanidad.
Además, explican que las infecciones por ómicron «aumentan la respuesta de células de memoria a antígenos víricos diferentes a la proteína S en comparación con las infecciones tras vacunación causadas por la variante Delta, lo que implica una ampliación de la inmunidad».
Por otro lado, en el caso de que los pequeñes se hayan infectado tras el primer pinchazo, la Comisión de Salud Pública ha establecido que el segundo pinchazo sería a las ocho semanas del diagnóstico, siempre y cuando se hayan cumplido las ocho semanas establecidas entre dosis para ellos, ha informado el Ministerio de Sanidad.
