La dirección nacional del PP se reafirma en su estrategia de silencio tras la batalla interna por el control del Partido Popular en Madrid y resta trascendencia a las encuestas que dan una ligera caída al PP tras el enfrentamiento con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
Después de varias semanas convulsas por el choque entre Ayuso y ‘Génova’, varias encuestas difundidas esta semana por distintos medios de comunicación -‘La Razón’, ‘El Español’, ‘El Confidencial’ y ‘OK Diario’- apuntan a que la división interna empieza a pasar factura al PP de Pablo Casado, que reduce un poco su margen con el PSOE en comparación con sondeos publicados meses anteriores.
De esta forma, según esos datos, la crisis con Ayuso ya comenzaría a penalizar al PP, si bien seguiría siendo el partido que más crece en comparación con las últimas elecciones generales al superar los 120 escaños frente a los 89 que logró en noviembre de 2019.

Sin embargo, fuentes de la dirección nacional del PP no creen que Pablo Casado se esté desgastando por esta crisis interna ni que se haya frenado su avance electoral. «No me creo esas encuestas», señalan estas fuentes a Ep.
La lectura que hacen en ‘Génova’ de esas encuestas es que vienen a confirmar la tendencia ascendente del partido y que el cambio de ciclo es «imparable». Según subrayan, los españoles quieren un cambio en el Gobierno de España.
Directriz del silencio
La cúpula del PP no quiere seguir alimentando la polémica y recalca que se mantendrá firme en la directriz de silencio que ha dado el presidente del partido. Ni siquiera quieren entrar a valorar las declaraciones del presidente de la Xunta, Alberto Núñez-Feijóo, tildando de «muy inteligente» apostar por el «tique Ayuso-Almeida» porque es «imbatible».
En ‘Génova’ están molestos por las prisas que tiene Díaz Ayuso por adelantar el congreso regional y llaman a respetar los plazos marcados por la Junta Directiva Nacional, como han hecho otras comunidades y presidentes autonómicos del partido.
«Aquí nunca ha dicho nadie que ella no pudiera ser presidenta. Había un acuerdo maravilloso, que el congreso se celebre en el primer semestre del año», añaden fuentes de la dirección del PP, que avisan: «Génova no puede sentirse condicionada ni prisionera de nadie».
