Madrid vivió ayer un impactante accidente que pudo haber acabado en tragedia. Una furgoneta y un coche terminaron empotrados en una pizzería que, casualmente, estaba cerrada al público, por lo que no se registraron heridos.
Los dos vehículos se empotraron en el restaurante tras ser golpeados por otro coche que circulaba sobre las siete de la tarde por la calle Pilar de Zaragoza, en el distrito de Salamanca.
El conductor del turismo responsable del accidente perdió el control y golpeó con fuerza a la furgoneta y al otro coche que estaban estacionados en batería frente a la pizzería. Como consecuencia del impacto, ambos vehículos se adentraron en el local de restauración. Afortunadamente, en ese momento la pizzería estaba cerrada al público.
Los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid se ocuparon de sanear los elementos inestables del escaparate y del interior del restaurante. También han aseguraron los vehículos antes de ser retirados.

El accidente en esta pizzería del distrito de Salamanca se produce pocas semanas después de que otro vehículo perdiera el control y terminara estampándose en un local comercial de Madrid capital. En aquella ocasión, fue un turismo el que se estampó contra el muro de un supermercado situado en el distrito madrileño de San Blas-Canillejas.
Tras perder el conductor el control, el vehículo salió despedido, atravesó una valla y estampó contra la pared del supermercado. El conductor tuvo que ser rescatado del turismo por los bomberos y no se registraron más heridos.


