La Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en Madrid ha vuelto a enviar cartas a mujeres mayores del Poblado Dirigido de Orcasitas – conocidas popularmente como ‘las viudas de Orcasitas’ – exigiendo la devolución del complemento de mínimos de sus pensiones de viudedad.
Esta medida se produce, según ha denunciado la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), a pesar de que el Tribunal Supremo ya dictó sentencias en 2023 y 2024 dejando claro que las ayudas a la rehabilitación no deben considerarse como ganancias patrimoniales.
Desde esta organización vecinal se acusa al Ejecutivo central de «ignorar al Tribunal Supremo al volver a reclamar a las viudas octogenarias del Poblado Dirigido de Orcasitas la devolución del complemento de mínimos de sus pensiones».

En mayo de 2024, la Seguridad Social había prometido corregir esta situación. En concreto, anunciaron que remitirían cartas solicitando a los afectados que acreditasen que las ayudas detectadas como supuestas ganancias procedían en realidad de subvenciones comunitarias para rehabilitación, lo cual podría justificarse fácilmente con la resolución de concesión correspondiente. Una vez demostrado esto, el INSS anularía las reclamaciones y devolvería el dinero descontado.
Sin embargo, en un nuevo comunicado, la FRAVM alerta de que el problema ha regresado: residentes del barrio vuelven a recibir notificaciones para reintegrar el complemento de mínimos, al ser consideradas nuevamente como incremento patrimonial las subvenciones destinadas a obras de mejora energética y rehabilitación en las comunidades.
«Susto y enfado» entre las viudas de Orcasitas
La entidad lamenta que la Administración «sea incapaz de asentar directrices correctivas en sus procedimientos» y señala que esta situación vuelve a afectar a un barrio humilde del sur de Madrid, «paradójicamente señalado por todas las administraciones españolas y la Unión Europea como ejemplo cuando hablan de políticas de rehabilitación y mejora de la eficiencia energética».
La FRAVM subraya que este sistema de detección de patrimonio se basa en un procedimiento automatizado de Hacienda, que no distingue entre ingresos reales y subvenciones, y cuyas consecuencias se trasladan no solo a pensiones mínimas, sino también a otras ayudas como el Ingreso Mínimo Vital (IMV), subsidios por desempleo o becas comedor.

«Todo esto vuelve a suceder, para susto y enfado de los hogares afectados, a pesar de la existencia de dos contundentes sentencias del Tribunal Supremo y de que el año pasado la Dirección del INSS emitiese una orden para dejar sin efecto sus reclamaciones», recuerda la FRAVM, presidida por Jorge Nacarino. La federación ya ha recurrido nuevamente al Defensor del Pueblo.
También se denuncia que «las familias afectadas por las reclamaciones del INSS ni siquiera llegan a ver el dinero de las subvenciones ya que se ingresa directamente en la cuenta de las comunidades de vecinos y debe usarse íntegramente para la realización de las obras de rehabilitación o eficiencia energética».

Estas nuevas cartas del INSS llegan a pesar de que el Tribunal Supremo ha sido claro en sentencias recientes, en las que determinó que no procede reclamar cantidades a quienes reciben el complemento de mínimos, al no considerar estas ayudas como una ganancia patrimonial y reconocer que la situación económica de esas personas sigue siendo precaria.
Las sentencias también aclaran que «es la comunidad de propietarios, y no el vecino o vecina a título individual, quien destina el dinero de las subvenciones a rehabilitar la vivienda habitual».
Ante esta reiteración de las reclamaciones, la FRAVM ha reclamado detener el envío de estas cartas de inmediato y pide al Ministerio de Hacienda que deje de considerar como ganancia patrimonial las ayudas a la rehabilitación percibidas por hogares con ingresos modestos. En ese sentido, han propuesto modificar el artículo 33.3 de la Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para excluir estas ayudas del cómputo fiscal.
