El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, han protagonizado hoy su enésimo enfrentamiento público, esta vez en relación a la gestión de las administraciones ante un evento de emergencia como el ocurrido el sábado en Atocha con un intento de suicidio que terminó con la suspensión de todo el servicio ferroviario en la estación.
Hoy Martín ha acusado a Almeida de realizar un «bloqueo institucional» que «pone en peligro a los ciudadanos». El delegado ha explicado que cuando le llamó por teléfono el sábado por la tarde tras conocer la noticia del caos que se estaba viviendo en Atocha, el regidor no le atendió para resolver una situación de emergencias.

Martín se ha referido a la situación de emergencia que se vivió el sábado en la estación de Atocha, pocas horas después del descarrilamiento de un tren en el túnel, con el intento de suicidio de una persona en el puente de Pedro Bosch. Este incidente obligó a cortar la tensión de la estación y, con ello, la circulación de varias vías ferroviarias que conducen a la estación de Atocha, incluidas algunas del AVE.
Vehículos de la Policía Nacional y Municipal instalaron cintas que impedían el paso de peatones y coches, lo que también provocó notables problemas de tránsito al tratarse de la principal vía de movilidad entre los barrios de Pacífico y Méndez Álvaro.
Ante este problema circulatorio, y ante las desavenencias en la gestión del protocolo antisuicidios que aplicaban los Bomberos con los criterios de la Policía Nacional y de la Delegación del Gobierno, que quería agilizar el procedimiento para que la zona recuperara la normalidad, Francisco Martín ha contado que llamó por teléfono al alcalde para establecer una comunicación sobre la situación de emergencia en Atocha y no obtuvo respuesta.
A continuación telefoneó a la vicealcaldesa, Inma Sanz, con el mismo resultado. Entonces, instó a su jefe de Gabinete a que contactara con su homólogo en el Ayuntamiento y, tras esta gestión, el delegado del Gobierno recibió una llamada de Sanz, con la que comenzó a solucionarse la situación y se pudo restablecer el tráfico, pero «más tarde de lo que desde luego nos hubiera gustado a todos».
Madrid exige la dimisión Martín por cruzar la «línea roja de la deslealtad»
Estas declaraciones han sentado muy mal al Gobierno local y la vicealcaldesa de Madrid ha reaccionado exigiendo la dimisión del delegado del Gobierno. En opinión de Sanz, Martín ha cruzado la «línea roja de la deslealtad y la desvergüenza».
«Todo tiene un límite. Este señor no puede seguir un minuto más siendo delegado del Gobierno en Madrid. Insisto, tratar de culpar a los servicios de Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, que lo que hicieron, obviamente, ante una situación que además está protocolizada, pues es actuar conforme a ese protocolo. Me parece que excede de las declaraciones de cualquier responsable con un mínimo de decencia política», ha reprochado la también delegada de Seguridad y Emergencias ante lo ocurrido el sábado en Atocha.

Por ello, le ha exigido al delegado que «pida perdón» a los servicios de Emergencias por estas «incalificables declaraciones» y presente su dimisión porque no puede seguir en el cargo «ni un minuto más».
«Lo que ocurrió el sábado en nuestra ciudad es que se produjo un descarrilamiento de un tren que durante varios minutos estuvo circulando sin control por los túneles. No acabó en tragedia por puro milagro y, por lo tanto, lo que no puede hacer es tratar de echar balones fuera, tratar de su negligencia, la de su Gobierno y culpar a otras administraciones», ha insistido Sanz.
Sanz ha insistido en que la «negligencia» del Gobierno de España estuvo «a punto de costar vidas» en Madrid y considera que lo que no puede hacer el delegado, porque es «indecente y profundamente desleal», es «tratar de culpa encima a los servicios de Emergencias«.
En la misma línea, ha explicado que los mandos operativos actuaron conforme a los protocolos y ni ella ni el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, «dan órdenes» en situaciones de emergencia. En opinión de Sanz, Martín «miente descaradamente y lanza bulos» al tratar de «desviar la atención» del descarrilamiento.
