La manifestación del 1 de Mayo se desarrolló ayer en Madrid entre la Gran Vía y Plaza de España y fue convocada por CCOO y UGT. La reivindicación fundamental de ambos sindicatos fue un aviso a la CEOE de que si no hay un pacto para subir los salarios según el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva habrá ‘una movilización general en forma de huelga’.

El lema de este año en la manifestación fue ‘Subir salarios, bajar precios, repartir beneficios’ y la necesidad de que la patronal lo haga cuanto antes.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, el ministro de Consumo, Alberto Garzón y la ministra de Igualdad, Irene Montero, asistieron a la manifestación del 1 de Mayo que contó con unos 60.000 asistentes, según la organización mientras que Delegación de Gobierno calculan unas 10.000 personas.

Unai Sordo «nadie discute la importancia de repartir la riqueza»
El líder de CCOO, Unai Sordo, recalcó en la manifestación del 1 de Mayo que «nadie discute la importancia de repartir la riqueza» e hizo un «emplazamiento sincero a la CEOE para avanzar en la mesa del AENC». Además advirtió de que si no negocian con los sindicatos la batalla se trasladaría a los convenios colectivos «trinchera a trinchera»
Sordo adelantó que podría comenzar un «proceso de movilización general que tome una forma de huelga en los sectores con convenios colectivos bloqueados»
Pepe Álvarez, «los trabajadores no son culpables de la situación de las empresas»
UGT ha mandado un mensaje tajante a los empresarios: «los conflictos se saben cómo se empiezan, pero no cómo terminan», por lo que Álvarez ha señalado que lo mejor es un «acuerdo paraguas» para negociar de forma ordenada y evitar así las movilizaciones.

«O tenemos un acuerdo o se quedan solos en la mesa y nosotros llenamos las calles de este país» avisó el lÍder de UGT, el cual quiso señalar que los trabajadores no eran los culpables de la situación de las empresas «que son las que deben garantizar el poder adquisitivo de sus trabajadores».
