El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado esta mañana nuevas acciones relacionadas con el impulso de la seguridad en la ciudad. Por un lado, el Consistorio va a incorporar nuevos sistemas de videovigilancia en Carabanchel y Centro. Por otro, el Ayuntamiento pretende ampliar la plantilla de la Policía Municipal sacando en este 2025 mil plazas más.
Durante unos desayunos celebrados en Madrid esta mañana, la vicealcaldesa y delegada de Seguridad, Inma Sanz, ha detallado que las nuevas cámaras se van a instalar en las plazas de Oporto, en el distrito de Carabanchel, y Jacinto Benavente, en el Centro. Estos dispositivos se sumarán a los nuevos dispositivos de vigilancia que se activarán antes de que finalice el año en la calle Cullera (Latina), el Parque Calero (Ciudad Lineal) y Pradolongo (Usera).

Además, el Ayuntamiento renovará y actualizará los sistemas ya existentes en enclaves como AZCA (Tetuán), Tirso de Molina y Jacinto Benavente (Centro), al tiempo que se siguen analizando nuevas ubicaciones en otros barrios de la ciudad.
Según Sanz, la apuesta del Ejecutivo local por reforzar la seguridad ciudadana queda reflejada en el crecimiento del número de cámaras de videovigilancia bajo los mandatos de Almeida, que representan ya un 40% del total de las 367 cámaras que opera actualmente la Policía Municipal de Madrid, y la incorporación de nuevos policías.
Más de mil nuevos policías en Madrid
Durante el mismo foro informativo, la vicealcaldesa también ha adelantado que en 2025 se convocarán mil nuevas plazas para la Policía Municipal, el máximo permitido por la normativa estatal sobre tasa de reposición.
«El Consistorio sacará otras cerca de mil nuevas plazas más», ha cuantificado Sanz, especificando que unos 550 aspirantes comenzarán las pruebas selectivas a lo largo del verano, mientras que el resto se incorporarán en futuras convocatorias a lo largo del año.

Esta medida forma parte del esfuerzo inversor del equipo de Gobierno en materia de seguridad, que ha elevado la partida destinada a la Policía Municipal de 350 a más de 500 millones de euros anuales, lo que representa un aumento superior al 40%. Esta dotación contempla también la compra de nuevos medios tecnológicos, como drones, cámaras, vehículos mejor equipados y dispositivos ‘táser’.
