Más de 1.600 firmas ha recogido ya la plataforma Stop Torres Cárcavas contra la construcción de casi 600 apartahoteles en el barrio de Las Cárcavas, situado en Hortaleza.
Serían cuatro torres de doce plantas que albergarían casi 600 apartahoteles en una zona de baja densidad urbanística, «donde la normativa impide que los edificios de viviendas superen las cuatro alturas».
La plataforma pide la paralización del proyecto que está ejecutando un fondo de inversión tras adquirir el año pasado al Ayuntamiento de Madrid unos terrenos de uso terciario entre las calles Emma Penella y Camino de Montoro.

«Entonces el Consistorio prometió a los residentes nuevos servicios gracias a esta operación urbanística», recordaron hace unos días desde la plataforma vecinal que se opone a la edificación.
«Es escandaloso que las dos parcelas fueran de propiedad municipal y que el Ayuntamiento se jactara de que con su venta propiciaría la implantación de nuevos servicios, actividades terciarias variadas, para todos los residentes», ha denunciado públicamente la plataforma.
Las torres de apartahoteles se construyen en el ámbito del desarrollo de Valdebebas, al noreste de la ciudad, «una zona tranquila que habitan mayoritariamente familias con niños pequeños», formada por calles estrechas y edificios de poca altura en lo que se denomina el remate del madrileño barrio de Las Cárcavas, una antigua barriada de casas bajas «que hoy en día sigue careciendo de los mínimos servicios y dotaciones, un lugar olvidado e históricamente desatendido por los poderes públicos».
La construcción cumple la normativa, dice el Ejecutivo local
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha defendido este pasado viernes que la construcción de dos torres en el barrio de Las Cárcavas cumple la normativa y es acorde al planeamiento urbanístico previsto.

En rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, Carabante señaló ayer que esta actuación se encuentra dentro del marco del desarrollo de Valdebebas y se va a ejecutar.
Sin embargo, mandó un mensaje de tranquilidad a los vecinos al asegurar que no generará molestias, además de indicar que esa parcela con esa edificabilidad «ya estaba prevista» en el desarrollo de la zona. «No ha habido ninguna modificación», añadió.

Carabante puede decir que manda «un mensaje de tranquilidad a los vecinos al asegurar que no generará molestias», pero la realidad es que NO NOS TRANQUILIZA EN ABSOLUTO saber que «esta actuación… se va a ejecutar»
Y no es cierto que «No ha habido ninguna modificación» pues entre otras cosas había una TABLA CON LIMITACIÓN DE ALTURAS QUE MISTERIOSAMENTE HA DESAPARECIDO.