El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una campaña de vigilancia y sanción contra las infracciones cometidas por los tuk tuk en la ciudad. La iniciativa, que se extenderá hasta el 6 de abril, contará con la participación de 16 agentes de movilidad y busca frenar los comportamientos incívicos de estos vehículos, según ha anunciado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante.
Estos triciclos motorizados, utilizados principalmente para transportar turistas y ofrecerles información sobre la ciudad, han sido señalados por estacionar y detenerse en zonas no permitidas, una práctica habitual según ha confirmado la agente de movilidad Teresa Encinas, quien ya ha interceptado varios tuk tuk en la primera jornada del operativo.

Actualmente, en Madrid operan seis empresas de este tipo de transporte, aunque no se tiene un registro exacto del número de vehículos en circulación. Las sanciones impuestas van desde los 90 euros en caso de infracciones leves hasta los 200 euros por faltas más graves.
El operativo del Ayuntamiento de Madrid contra los tuk tuk se concentra en las áreas más transitadas por turistas, como el entorno del Mercado San Miguel, el Museo del Prado y el Palacio Real. Precisamente en este último punto, esta mañana media docena de estos elementos se encontraba estacionada de manera indebida hasta la llegada de los agentes de movilidad.

Carabante ha recordado que estos vehículos deben cumplir las mismas normas de circulación que el resto de automóviles, lo que implica que no pueden detenerse en paradas de taxis, circular por carriles bus ni estacionar en lugares prohibidos para un vehículo particular.
Aunque la campaña de vigilancia de los tuk tuk tiene una duración inicial de una semana, el Ayuntamiento continuará con la supervisión y las sanciones a largo plazo. Además, está trabajando junto con la Comunidad de Madrid para desarrollar una normativa específica para este tipo de vehículos, ya que actualmente no existe un marco legal que regule su actividad.
«La normativa actual es ambigua, ya que no se consideran transporte turístico ni vehículos de transporte con conductor (VTC). Es necesario definir una regulación clara tanto a nivel autonómico como municipal», ha señalado Carabante, tal y como ya avanzó el pasado mes de febrero el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida.
Quejas de vecinos y trabajadores
El aumento de estos vehículos en las calles de Madrid ha generado protestas por parte de distintos sectores. Desde el gremio del taxi, aseguran que los turistas los confunden con un servicio similar al suyo, lo que les perjudica. También el sector hotelero y los comerciantes han manifestado su malestar, ya que los tuk tuk suelen estacionarse frente a sus negocios, afectando su actividad.

Por otro lado, los residentes del centro de Madrid han mostrado su descontento ante la ocupación del espacio público y el ruido que generan estos vehículos. Teresa Hernández, portavoz de la asociación de vecinos de Ópera Austrias, ha denunciado que los tuk tuk aparcan en lugares prohibidos, transportan más pasajeros de los permitidos y utilizan megafonía a volumen elevado en zonas de protección acústica. «Los vecinos se sienten cada vez más desplazados de su propio entorno», ha lamentado.
