La Puerta del Sol de Madrid estará lista «a la vuelta del verano», tras algunos remates y la puesta en funcionamiento de la fuente, ha concretado el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, la última antes del parón vacacional.
Las obras de Sol están «prácticamente finalizadas». «Queda una serie de remates, como en toda obra, y poner en funcionamiento la fuente, que ha tenido una complejidad técnica alta», ha detallado.
Esta reforma ha supuesto una inversión de 10,7 millones de euros y plantea la peatonalización total y definitiva de la plaza y de todas las calles que convergen en ella.
La Puerta del Sol es un Bien de Interés Cultural (BIC) y pese a que «se han intentado incorporar el mayor número de árboles, la Comisión Local de Patrimonio» no lo ha permitido. Tampoco ubicar grandes maceteros.

La actuación introduce un criterio de orden en los elementos presentes en la plaza para adaptarlos a su configuración arquitectónica espacial. Se quiere de este modo generar un espacio central diáfano bordeado en su lado norte por una línea de bancos que se dividirá en ocho partes con tres interrupciones principales que coinciden con las calles que entroncan con la plaza (Preciados, Carmen y Montera) y otras cuatro particiones intermedias para permitir una mayor fluidez en el tránsito peatonal.
Esta alineación de bancos integrará además las escaleras de acceso al metro y en sus dos extremos se instalarán las estatuas de la Mariblanca (en el extremo de la calle Arenal) y el Oso y el Madroño (en el extremo de la calle Alcalá).
Esta nueva reforma «definitiva» busca que sea un espacio «estancial», ya que «no ha sido una auténtica plaza». «En el siglo XX, el desorden de la plaza cada vez ha sido más manifiesto, hay de todo, una serie de obstáculos que hace que sea poco accesible y muy poco limpia. Es una zona emblemática de Madrid y para ello aprovechamos un proyecto que fue aprobado y ganado por el COAM en el 2014», ha detallado García Romero.
Nuevas ubicaciones
Los quioscos han sido agrupados en dos extremos mediante unos nuevos pabellones de vidrio con forma de racimo de unidades circulares pegadas unas a otras. Desaparecen las dos fuentes actuales y se incluye una fuente con forma oval que sustituirá a las dos fuentes actuales y acogerá en su interior la estatua ecuestre de Carlos III.
Esta reforma sustituyó el actual pabellón de acceso a Cercanías, conocido como la ‘ballena’, por un recinto de vidrio con forma oval que contribuirá a liberar a la plaza, en lo posible, de uno de los obstáculos que impedían una visión total del espacio.
