La Estrategia de Gestión de Residuos presentada por el gobierno de José Luis Martínez-Almeida sigue recibiendo alegaciones. Si ayer fueron dos grupos políticos, Más Madrid y PSOE, hoy son diferentes colectivos ciudadanos los que anuncian diferentes propuestas contra la normativa del Consistorio madrileño.
Así, la Federación Regional de Vecinos de Madrid (FRAVM), Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid y el Grupo de Acción para el Medio Ambiente (GRAMA) han presentado alegaciones al documento que organiza la estrategia de residuos en la capital con un punto muy destacado: el cierre de la incineradora de Valdemingómez en diciembre de 2025.

Junto a esta iniciativa, las agrupaciones proponen la creación de una comisión de seguimiento del plan de cierre, junto a la puesta en marcha de mediciones regulares en el medio ambiente y en seres vivos de contaminantes procedentes de la incineradora.
En las alegaciones los colectivos ciudadanos también señalan la aprobación de una ordenanza municipal de control de malos olores, molestias y otras afecciones derivadas de la gestión de residuos, un apartado específico en la estrategia sobre los cantones de limpieza, nuevos sistemas de automatización contra incendios y una estación meteorológica en el parque tecnológico.
Valdemingómez en el punto de mira
La FRAVM, Ecologistas y GRAMA rechazan de plano el documento presentado por el Ejecutivo de Almeida al entender que ha sido concebido para «justificar el mantenimiento de la incineradora de Las Lomas al menos hasta el año 2035».
Recuerdan las agrupaciones ciudadanas que las poblaciones del entorno de Valdemingómez «aspiraban a que la contaminante, polémica y poco eficiente instalación cerrase a finales de 2025, tal y como aprobó la Corporación dirigida por Manuela Carmena en una estrategia que luego fue llevada a los tribunales por la Comunidad de Madrid».

También indican que el texto municipal «omite de manera deliberada el grado de toxicidad de los desechos o la oposición ciudadana a la incineradora» pero «incluye, sin embargo, dos argumentos para defender la necesidad de mantenimiento de la instalación de Las Lomas: sus costes y un horizonte en el que la ciudad incrementará su generación de residuos por el aumento de su población y de su riqueza».
Cantones de limpieza
Las entidades vecinales y ecologistas llaman la atención en su documento de alegaciones sobre «una de las omisiones más llamativas, la de los cantones de limpieza, que en estos momentos son origen de notables conflictos vecinales en algunos barrios».

«En el texto no aparece la ubicación de los existentes y proyectados en el municipio ni los tipos y fuentes de contaminación y afecciones que generan», han indicado. «El problema no desaparece metiéndolo debajo de una alfombra, por lo que el Ayuntamiento, por respeto a la vecindad, debería abordarlo con el rigor que merece», han reclamado.
