El Teatro Real ha querido recordar la figura de Teresa Berganza (1933 – 2022) cuando se cumple el primer aniversario de su muerte y lo ha hecho con una exposición en la que exhibe nueve de los trajes de concierto de la cantante. La muestra pretende ensalzar a «una voz de referencia de la ópera en España y Patrona de Honor del coliseo madrileño».
La exposición se puede visitar en el Salón de Baile y en la séptima planta del Teatro Real hasta el mes de octubre. La muestra, según la institución, es una retrospectiva de Teresa Berganza a través de sus vestidos, firmados por conocidas casas de moda en Europa.
Se recogen cuatro de las creaciones que vistió en el coliseo madrileño: un diseño de Elio Berhanyer, en 1976; dos de Loris Azzaro, que lució en 1986 y 1997, y otro de Pierre Cardin, en 2013.

Asimismo, completan la exhibición un vestido con etiqueta EISA (Balenciaga Madrid), que Teresa Berganza llevó en un concierto con la Societá del Quartetto di Milano en 1964; un diseño de Caruncho, con el que apareció en la portada del disco ‘La del manojo de flores’, de Sorozábal, en 1967; un traje de Pedro Rodríguez, que lució junto a la Sociedad de Música de S’Agaró en 1968; un vestido de Inés Higuera, con el que actuó en Tokio, en 1975, y otro más de Loris Azzaro, que vistió en el Auditorio Nacional de Madrid, en 1988, y en Viena, en 1989.
«En las modas de Teresa encontramos la evocación al influjo español, la voz libre de Carmen, miradas a la pintura barroca española y al estilo goyesco», afirma Román Padín Otero, doctor en Arte Contemporáneo, comisario de la exposición y conservador del vestuario de concierto de Berganza.
La muestra se suma a los distintos reconocimientos que le ha dedicado el Teatro Real, como la Gala de homenaje para celebrar su 80 cumpleaños en 2013; la dedicatoria, tras su fallecimiento en 2022, de la primera edición de los Premios Teatro Real, y las 15 funciones de ‘La Cenerentola’, de Rossini, cuyo papel titular inmortalizó.
La ciudad de Madrid homenajeó el pasado mes de febrero a la mezzosoprano fallecida con el nombramiento, acordado en Junta de Gobierno, de la plazuela ‘Teresa Berganza’. Así se llama desde entonces el espacio situado frente al Teatro de la Zarzuela, en la calle Jovellanos 4, en recuerdo a «una de nuestras grandes figuras internacionales», según explicó entonces la portavoz municipal, Inmaculada Sanz.
