El Ayuntamiento de Madrid ha formalizado ya la cesión de la Venta del Batán a la Comunidad de Madrid para que sea el organismo regional quien gestione de forma integral este espacio municipal y recupere en él su tradición taurina.
Esta cesión, publicada el pasado 8 de octubre en el Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid (BOAM), se produce cuatro años después del convenio firmado entre ambas administraciones para ubicar en las instalaciones la Escuela de Tauromaquia de la Comunidad de Madrid José Cubero ‘Yiyo’.
El documento de cesión detalla que el recinto ocupa una superficie de 65.215 metros cuadrados, según la medición catastral. Se trata de una “mutación demanial subjetiva sin transferencia de titularidad”, es decir, un cambio de administración del bien de dominio público sin compraventa. El valor estimado del conjunto asciende a 2.671.401,84 euros.

Entre las edificaciones e instalaciones cedidas figuran corrales para reses bravas, una vivienda del mayoral, una edificación prefabricada que alberga la escuela de tauromaquia, una plaza de toros portátil, un bar-restaurante y diversas construcciones que, en total, ocupan 1.352,83 m² de edificación y 10.717,62 m² de terrenos vinculados.
El uso principal del recinto será la “custodia y aclimatación de reses bravas en espera de traslado a las plazas de toros”, y de forma compatible, la “enseñanza del toreo” en el marco de la escuela.
La cesión, de carácter indefinido, permitirá la celebración de festejos taurinos con muerte de las reses —como novilladas y festivales—, así como clases prácticas y tentaderos sin muerte.

Según el acuerdo, la Comunidad de Madrid deberá acometer obras de rehabilitación en algunas instalaciones “muy deterioradas”, especialmente en la zona de restauración, con el objetivo de reabrir el servicio de cafetería y “potenciar la gastronomía madrileña”.
Durante la Comisión de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento celebrada este martes, la directora general de Cultura, María José Barrero, ha señalado que la operación “no conlleva ninguna pérdida de competencias para el Consistorio”, y que representa “un gran paso hacia la recuperación del uso taurino de la totalidad de las instalaciones de la Venta del Batán”.
La «batalla cultural», en manos de Ayuso
Este anuncio ha provocado la controversia en la comisión del ramo por parte de los ediles de la oposición.
Así, el concejal de Vox, Fernando Martínez Vidal, ha preguntado al equipo de Gobierno si el Partido Popular está dispuesto a “dar la batalla cultural” tras “renunciar” a la gestión directa de la escuela de tauromaquia. “La pregunta es si el PP municipal está dando esa batalla cultural o si la va a dejar en manos de la señora (Isabel) Díaz Ayuso. El Ayuntamiento ha renunciado después de 47 años a su escuela de tauromaquia en la Venta del Batán. Creo que los toros es la fiesta más culta”, ha asegurado.
Barrero ha respondido que el Consistorio apuesta por un “modelo mixto de gestión”, en colaboración con instituciones públicas o privadas, y ha subrayado que la cesión “no es algo nuevo”, ya que “en el año 2021 se firmó un convenio con la Comunidad de Madrid y desde esa fecha gestiona parte de las instalaciones”.

“La decisión nos parece la mejor por dos razones: porque el proyecto de la Comunidad de Madrid garantiza la completa rehabilitación del conjunto y porque asegura un uso más eficiente y eficaz de los recursos públicos”, añadió la directora general.
«Riesgo con dinero de todos»
Desde Más Madrid, la concejala Pilar Sánchez ha rechazado el hecho de calificar la tauromaquia como manifestación cultural y ha apuntado la “pérdida de afición” que, a su juicio, sufre esta actividad.
Asegura la edil de MM que la tauromaquia “sobrevive gracias a todo el dinero que le está dando el PP” y considera que el convenio firmado hace cuatro años “no ha servido” para mejorar el estado de las instalaciones ni para impulsar la escuela.
Sánchez sostiene que el Ayuntamiento buscó “un inversor privado para quedarse con la zona de restauración en régimen de concesión”, pero “ningún empresario aceptó el riesgo”. En su opinión, ahora “la Comunidad de Madrid asumirá ese riesgo con el dinero de todos”, en un proyecto que incluye zonas para eventos y festejos taurinos. “Todo este proyecto choca frontalmente con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la Casa de Campo”, advierte.
