Hoy es un día crucial para el planteamiento del Nuevo Sur-Méndez Álvaro que se ha ideado en la capital madrileña. El Gobierno municipal elevará a la comisión de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad de este lunes la propuesta para aprobar las modificaciones, vía alegaciones, del desarrollo que contará con oficinas y zonas verdes, donde ahora se encuentra El Corte Inglés.
En julio de 2022 la Junta de Gobierno aprobó de forma inicial Nuevo Sur Méndez Álvaro, un plan que conlleva la demolición del edificio actual para dejar paso a dos torres de oficinas de hasta 27 plantas y zonas verdes en ese mismo espacio.
Se trata de un plan de iniciativa privada que afecta a la parcela de 11.811,29 m2, situada en la calle de la Retama, número 8, en el distrito de Arganzuela, que pertenece a El Corte Inglés.

El plan buscaba «dividir la parcela, hoy de titularidad privada, en dos parcelas, para permitir la cesión de una de ellas al Ayuntamiento de Madrid, que representa aproximadamente el 72% de la superficie de la parcela inicial, con destino a dotaciones públicas locales, reubicando en la otra, un uso de servicios terciarios en su clase de oficinas con incremento de la superficie edificable».
Así se recogía en el acuerdo, donde se especifica que este ámbito está ubicado en la zona de interés arqueológico y paleontológico ‘Terrazas del Manzanares’, declarado como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Zonas de Protección Arqueológica por Decreto 113/1993, de 25 de noviembre sin afección vinculada al Catálogo de Elementos Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana de 1997.
La propuesta surge «de la necesidad de corregir el déficit de dotaciones locales en el entorno, así como de hacer posible la implantación de una actividad económica más acorde con las demandas actuales«, mediante la creación de espacios de oficinas adecuados, en un entorno que ganará zonas verdes.
27 plantas
En este lugar se prevé una gran zona verde y dos torres de uso terciario, en su clase de oficinas. Por su parte, el Ayuntamiento obtiene una parcela de 8.500 m2 para dotaciones públicas.
La altura máxima permitida será de 27 plantas con el fin de crear en este espacio «un hito arquitectónico, un foco visual orientado hacia las grandes vías de acceso desde el sur de Madrid», tanto la red ferroviaria que conecta con la estación de Atocha como la M-30, trasladaba el Consistorio.
