Audiencia Provincial de Madrid (Foto: Archivo EP)
Audiencia Provincial de Madrid (Foto: Archivo EP)

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a quince años de prisión a la cuidadora de unos niños por casi matar a un bebé que estaba a su cargo. La sentencia descarta que las lesiones que presentaba la pequeña fueran accidentales. Según los informes forenses, los golpes craneales podrían haber llevado a la muerte al bebé de no haber actuado antes de las 72 horas.

Los magistrados penan a la acusada como autora de un delito de asesinato en grado de tentativa y le imponen seis años de libertad vigilada. En concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a los padres con 18.000 euros.

El procedimiento arrancó a instancias de una denuncia presentada por los padres en 2018 tras varios episodios violentos detectados a partir de 2017 en los que la niña resultó herida de gravedad durante sus cuidados en el piso familiar ubicado en Pinar de Chamartín.

Audiencia Provincial de Madrid
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Los magistrados señalan que «las lesiones ocasionadas a la menor por la acción dolosa de la procesada supusieron un riesgo vital para la menor y así lo expusieron tanto los médicos que atendieron a la menor, como los médicos forenses en el plenario, siendo indiferente, para ello, que no fuera necesaria la intervención quirúrgica».

Agrega la Sala que «la procesada, no sólo conoció la elevada probabilidad de causar la muerte a la menor con su conducta, aceptando tal resultado para el caso que se produjese, sino que, además, realizó sus actos siendo conocedora de que la víctima no podía defenderse de modo alguno, encontrándonos por tanto ante una tentativa de asesinato».

La condenada se defendió en el juicio manifestando que no era una maltratadora y menos una «asesina» de niños. En su declaración, la acusada culpó a los hermanos de los posibles golpes que habría sufrido la pequeña. «Sus hermanos eran muy brutos, sobre todo el pequeño», esgrimió frente a la versión del padre de que sus hijos mayores tenían «extremo cuidado» con la niña.

Grave traumatismo craneoencefálico

La pequeña ingresó varias veces en el hospital por diferentes incidentes con la niñera. Los médicos que realizaron un TAC a la niña como consecuencia del traumatismo craneaoencefálico que sufrió en una ocasión certificaron la gravedad de las lesiones.

La madre relató que en uno de esos presuntos episodios de maltrato se encontró a su hija llorando en la cuna con un chichón en la cabeza. A las horas, la tuvo que llevar a urgencias al tener la cara hinchada y la oreja deformada. En esta ocasión, presentaba un grave traumatismo craneoencefálico con desplazamiento del pabellón auricular por una posible hemorragia interna severa.

Fueron los propios médicos quienes alertaron de que los golpes no eran propios de una caída desde una cuna sino que habían sido inflingidos con fuerza desde una altura mayor. Tras ello, despidieron a la cuidadora y pusieron el asunto en manos de su abogado por posible maltrato.

En la pericial, los forenses corroboraron que las lesiones correspondían con una precipitación desde altura, más allá de una cuna o desde el suelo sobre un piano. Además, comentaron que las lesiones podrían haber sido mortales de no haber actuado antes de las 72 horas.

Periodista especializada en el ámbito digital. Cuenta con más de 15 años de trayectoria profesional como redactora en diferentes periódicos, agencias de noticias y cadenas radiofónicas, aunque en...